¿Qué son y por qué son tan importantes?
Los Aero Rakes son estructuras metálicas, similares a vallas, que se instalan en los autos de Fórmula 1 durante las sesiones de pruebas. Su función principal es medir con precisión el flujo de aire que rodea distintas partes del vehículo, especialmente en zonas críticas como la parte trasera o los laterales de los pontones. Estos dispositivos están equipados con decenas de pequeños sensores que capturan datos sobre la velocidad y dirección del aire, permitiendo a los ingenieros comparar el rendimiento real del auto en pista con las simulaciones realizadas en el túnel de viento y en la fábrica.
El rol de los Aero Rakes en los test de pretemporada
Durante los test de pretemporada, como los realizados recientemente en Bahrein, los equipos aprovechan para montar estas parrillas en los autos. El objetivo es validar el comportamiento de las nuevas piezas y detectar posibles desvíos entre la teoría y la práctica. En el caso de Franco Colapinto, su participación en las pruebas de F1 estuvo acompañada por la presencia de Aero Rakes, lo que indica que el equipo buscaba información específica sobre el flujo aerodinámico en condiciones reales.
Los datos recolectados permiten ajustar el diseño de elementos clave, como los pontones o los alerones, y optimizar la eficiencia del auto. Por ejemplo, equipos como Red Bull y Ferrari han utilizado estos sensores para perfeccionar detalles como el nuevo flap soplado del SF-26, una innovación recientemente aprobada por la FIA.
¿Cómo funcionan y dónde se colocan?
Las parrillas pueden variar en tamaño y ubicación, dependiendo de la información que se busque recolectar. Generalmente, se instalan en la parte trasera del monoplaza, pero no es raro verlas delante de los pontones o incluso en otras zonas sensibles. Los sensores miden parámetros como la presión y la velocidad del aire, datos que luego se procesan para ajustar el diseño y la configuración del auto.