Un domingo sin respiro para Franco en Spielberg
El regreso de Franco Colapinto a la acción en la Fórmula 1 no estuvo acompañado por los resultados. En el Gran Premio de Austria, el piloto argentino finalizó 15° en una carrera que se le presentó cuesta arriba desde los primeros compases. El trazado del Red Bull Ring, que históricamente exige buena velocidad punta, volvió a desnudar las limitaciones del Alpine, pero además, Colapinto sufrió dos incidentes clave: un toque con Yuki Tsunoda que dañó su monoplaza, y una maniobra con Oscar Piastri que terminó en penalización.
“Fue un día muy complicado. No tuvimos el ritmo ideal al principio, y después mejoramos un poco, pero los problemas ya habían pasado factura. Hay que analizar todo lo que pasó y volver más fuertes en la próxima”, resumió el oriundo de Pilar al finalizar la competencia.
Tsunoda lo golpeó y arruinó su rendimiento
Una de las imágenes más comentadas del GP austríaco fue el roce entre el japonés Yuki Tsunoda y Colapinto en la curva 4, una acción que alteró completamente los planes del argentino. Si bien el piloto de RB ofreció disculpas, el daño ya estaba hecho.
“Me pegó y después me pidió perdón. No tengo problemas con él, pero fue una pena porque se rompió el alerón delantero y el piso del auto. Eso me perjudicó mucho. Veníamos girando bien, cerca de Pierre (Gasly), y después de eso empecé a sufrir con el desgaste de neumáticos y la carga aerodinámica”, explicó Colapinto, visiblemente molesto.
La sanción con Piastri, otra piedra en el camino
Mientras intentaba recomponerse del incidente con Tsunoda, Colapinto se vio envuelto en otra situación controvertida, esta vez con Oscar Piastri. El australiano, que venía en el segundo lugar, se topó con el argentino en plena pelea con Tsunoda y fue momentáneamente bloqueado, lo que le costó a Franco una sanción de cinco segundos y un punto en su superlicencia.
“Estaba concentrado en pasar a Tsunoda después del toque. Ni vi a Piastri, estaba en el punto ciego y no lo tenía en cuenta en ese momento. Después lo dejé pasar sin problema, pero la penalización ya estaba”, relató el piloto argentino, quien ahora suma tres puntos en su licencia, de los doce que activan una suspensión.
Un equipo en problemas y un piloto que pide respuestas
Más allá de los incidentes individuales, Colapinto no ocultó su preocupación por el bajo rendimiento de Alpine. Aunque reconoció la mejora hacia el final de la carrera, remarcó que el equipo debe encontrar respuestas pronto si quiere aspirar a sumar puntos de forma consistente.
“Fue una carrera dura como equipo. Algunos roces, situaciones caóticas… pero también un auto que aún necesita mejorar mucho. Vamos a tener que trabajar bastante para estar más cerca de la zona de puntos. Lo importante ahora es resetear y prepararnos para lo que viene”, comentó.
Silverstone en el horizonte: recuerdos, desafíos y revancha
La próxima parada para Colapinto será el icónico circuito de Silverstone, donde el año pasado vivió una experiencia inolvidable: participó en su primera práctica libre de F1 con Williams, dejó una buena impresión y meses después fue elegido para reemplazar a Logan Sargeant.
Además, el trazado británico le trae grandes recuerdos: en 2023 ganó allí una carrera de Fórmula 3, y este año fue protagonista en Fórmula 2, consolidando su evolución como piloto. Ahora, buscará que ese entorno favorable impulse su primera gran actuación con Alpine en la máxima categoría.
Austria fue un llamado de atención, pero también una nueva lección. Colapinto sigue en fase de adaptación, pero su talento y determinación invitan a ilusionarse. Y en Silverstone, donde ya dejó huella, tendrá una nueva chance para demostrarlo.