Ferrari firmó un sábado de señales claras en el Gran Premio de China y se subió a la lista de candidatos para el domingo en Shanghái. La Scuderia consiguió doble podio en el Sprint, con Charles Leclerc segundo a 0,674s del ganador y Lewis Hamilton tercero a 2,554s, y luego aseguró una posición de partida ideal en la clasificación: segunda fila completa para la carrera principal (Hamilton 3º y Leclerc 4º).

El Sprint fue un anticipo de lo que puede ser el GP: intenso, con adelantamientos y presión constante al líder. George Russell (Mercedes) ganó la carrera corta , pero Ferrari lo obligó a defenderse durante buena parte del trámite. De hecho, Hamilton llegó a liderar tras una primera vuelta muy agresiva, con superación incluida sobre Lando Norris en la curva 1, y sostuvo el primer puesto durante algunos giros antes de que Russell recuperara terreno.

La carrera se terminó de “romper” sobre el final con un auto de seguridad por el abandono de Nico Hülkenberg, que derivó en paradas y una resalida corta. Ahí Ferrari tuvo una gran chance de lanzar el golpe definitivo, pero el momento clave no le salió redondo: Leclerc patinó en la resalida, Russell aprovechó para hacer diferencia y el 1-2 rojo quedó en amenaza, no en jaque mate. Aun así, el saldo fue fuerte: dos autos en el podio y un ritmo lo suficientemente competitivo como para proyectar un domingo de pelea directa.

La segunda parte del sábado confirmó que el resultado no fue casualidad. En la clasificación, el 1-2 fue para Mercedes, con Andrea Kimi Antonelli en la pole gracias a un 1:32.064, seguido por Russell a +0,222. Pero Ferrari quedó inmediatamente detrás: Hamilton 3º y Leclerc 4º, una ubicación que abre opciones tácticas (ataque en la largada, undercut temprano o stints más largos si el ritmo lo permite) y, sobre todo, evita el tráfico del pelotón medio.

Con 56 vueltas por delante este domingo 15 de marzo, Ferrari llega con un paquete sólido: velocidad a una vuelta para estar adelante y, en el Sprint, capacidad de sostener la presión en carrera. El gran desafío será convertir esa competitividad en resultado grande cuando se ponga sobre la mesa el factor que define los domingos: la degradación, el aire sucio y la estrategia.

Ferrari no ganó el Sprint, pero dejó algo igual o más importante: presencia real en la pelea. Con doble podio y segunda fila para el Gran Premio, la Scuderia se gana el derecho a ilusionarse en Shanghái. El domingo dirá si este sábado fue promesa o punto de inflexión.

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