Ferrari llega con el ánimo por las nubes al Gran Premio de Austria. Tras la espectacular victoria de Lewis Hamilton en el pasado GP de Cataluña —donde el británico venció estratégicamente a los Mercedes de George Russell y Andrea Kimi Antonelli con una ventaja de más de diez segundos—, la Scuderia quiere demostrar que su ritmo no fue una casualidad de carrera.
Actualmente, Hamilton marcha segundo en el campeonato mundial de pilotos con 115 puntos, mientras que Charles Leclerc se ubica en la cuarta posición con 75 unidades. Con el objetivo de cazar a las flechas plateadas en la tabla, Maranello pondrá en pista su primera gran evolución mecánica de la temporada.
¿Qué es el sistema ADUO y cómo beneficia a Ferrari?
En la Fórmula 1 moderna, las unidades de potencia están bajo estrictas restricciones de homologación. Sin embargo, gracias al mecanismo ADUO implementado por la FIA, los equipos tienen permitido introducir ciertas modificaciones para mejorar la fiabilidad y optimizar el rendimiento.
Enrico Gualtieri, el jefe de desarrollo de motores de Ferrari, detalló el intenso trabajo a contrarreloj que se ha vivido en la fábrica italiana para tener listos los dos nuevos propulsores en Spielberg:
“Todo el equipo en la fábrica está trabajando con gran intensidad para aprovechar al máximo las oportunidades adicionales ofrecidas por el mecanismo ADUO. La actualización que introducimos en Spielberg es relativamente contenida y refleja el trabajo realizado en las últimas semanas para trasladar a la pista los progresos madurados en nuestros programas de desarrollo”.
Una batalla milimétrica: Solo el primer paso de Ferrari
Aunque la introducción de un motor fresco es una gran noticia para Hamilton y Leclerc, en Ferrari prefieren mantener los pies sobre la tierra. En un circuito tan corto y técnico como el Red Bull Ring, los ingenieros saben que esta mejora es solo el inicio de un agresivo plan de evolución programado para los meses de julio y agosto.
“Se trata de una actualización limitada y, por sí sola, no será suficiente para cambiar la relación de fuerzas. En un campeonato tan competitivo es irrealista pensar que una sola actualización pueda transformar el panorama general”, concluyó Gualtieri.
Aun así, el mensaje de Ferrari es claro: no van a dejar de empujar para romper el campeonato.