La temporada de premios y el éxito en taquilla no son suficientes para convencer a las mentes más críticas de Hollywood. La laureada actriz y directora estadounidense Jodie Foster encendió el debate en la industria cinematográfica al lanzar un inesperado y punzante dardo contra la superproducción “F1”, protagonizada por Brad Pitt, catalogándola abiertamente como un producto manufacturado por Inteligencia Artificial (A.I. Slop).

Las polémicas declaraciones de la doble ganadora del Óscar se dieron durante una íntima sesión de preguntas y respuestas con el exdirector ejecutivo de Sony Pictures, Michael Lynton, en el marco del prestigioso Festival de Ideas de Aspen, según reportó inicialmente el portal Variety. Foster, quien aclaró entre risas que su comentario iba “sin ánimos de ofender”, fue implacable al analizar el guion y el desarrollo del largometraje.

“La estructura era exactamente la misma estructura que aprenderías en la escuela. Los actores dicen sus líneas exactamente de la manera en que se escribirían si una computadora estuviera redactando justamente lo correcto para ese momento. Lograron dominar la tecnología para hacer algo grande y hermoso, pero es potencialmente un lugar donde mucha de la información proviene de otros sitios”, sentenció la actriz de El silencio de los inocentes.

La respuesta del entorno de Brad Pitt: un éxito rotundo

A pesar de las severas críticas de Foster hacia la originalidad del guion, el impacto comercial y cultural de la película cuenta una historia muy diferente. Fuentes cercanas a Brad Pitt se comunicaron de inmediato con el portal de celebridades TMZ para contrarrestar los comentarios, recordando que “F1” no solo se ha consolidado como una de las películas mejor recibidas por la crítica especializada este año, sino que también representó el mayor éxito de taquilla en toda la carrera cinematográfica de Pitt.

La producción, que sumerge a los espectadores en la adrenalina de los circuitos de la Fórmula 1 reales, logró romper récords de asistencia en las salas de cine y cosechó múltiples nominaciones a los Premios de la Academia (Óscar), convirtiéndose en un fenómeno global.

Aunque Jodie Foster pareció restarle importancia al hecho de que la cinta pueda estar influenciada por algoritmos tecnológicos —destacando que al final del día generó millones de dólares—, en el ambiente de Hollywood queda claro que al equipo de producción y a los guionistas de la cinta no les habrá caído nada bien ser acusados de utilizar “fórmulas robóticas” para construir su obra de arte.