El prodigio ya no es una promesa. Es una realidad. Kimi Antonelli, de apenas 19 años, ganó este domingo el Gran Premio de Miami de Fórmula 1 y se convirtió en el piloto más dominante del inicio de temporada 2026. Tres carreras, tres victorias. Mercedes vuelve a rugir, y su joven estrella italiana no muestra ningún signo de querer frenar.
El líder más joven de la historia
Antonelli no solo ganó en Miami. Con este triunfo, el italiano consolida su liderato en el Campeonato Mundial de Pilotos y se convierte en el líder más joven en la historia de la Fórmula 1. Un récord que se suma a una colección que crece carrera a carrera.
El podio quedó conformado por Antonelli, el vigente campeón Lando Norris (McLaren) y el australiano Oscar Piastri (McLaren), con el italiano imponiéndose por 3.264 segundos sobre el británico en una carrera que estuvo lejos de ser un paseo.
Una carrera de nervios y estrategia
La jornada comenzó con incertidumbre. La amenaza de fuertes tormentas obligó a los organizadores a adelantar tres horas el inicio de la carrera en el Autódromo Internacional de Miami, donde Antonelli salía desde la pole position.
Sin embargo, la lluvia nunca llegó, y la carrera se disputó en seco, lo que favoreció a los equipos con mayor ritmo de carrera — y Mercedes tenía el mejor.
La salida no fue perfecta para Antonelli. El italiano fue superado primero por Charles Leclerc (Ferrari) y luego por Norris, quien encabezó la prueba durante varios tramos. Pero una parada en boxes estratégica cambió el orden: Antonelli salió por delante del británico y no lo soltó.
Norris apretó hasta colocarse a menos de un segundo de distancia con veinte vueltas por delante. Fue un mano a mano que mantuvo al público en tensión. Pero Antonelli, con una madurez que no corresponde a sus 19 años, resistió y cruzó la meta primero.
Colapinto y la visita de Messi
Uno de los momentos más emotivos de la jornada no ocurrió en la pista, sino en el garaje de Alpine. Antes del inicio de la carrera, Lionel Messi — que asistió por primera vez al Gran Premio de Miami junto a su familia — visitó a Franco Colapinto en su box. El argentino, que compite con Alpine, recibió a su ídolo con una sonrisa que lo decía todo.
Y luego salió a la pista y respondió con resultados. Colapinto terminó octavo, igualando el mejor resultado de su carrera, que había logrado en Azerbaiyán en 2024. Un fin de semana redondo para el argentino frente a la numerosa afición de su país presente en Miami.
Su compañero de equipo, el francés Pierre Gasly, no tuvo la misma suerte. Abandonó en la sexta vuelta tras protagonizar un impactante vuelco — fue golpeado por detrás por Liam Lawson — del que afortunadamente salió ileso.
Las estrellas en el paddock
El Gran Premio de Miami siempre atrae figuras del deporte y el espectáculo, y esta edición no fue la excepción. Además de Messi, el circuito recibió la visita de Rafael Nadal y el golfista Jon Rahm, entre otras personalidades.
También fue una jornada especial por el debut de la escudería Cadillac en suelo estadounidense, aunque los resultados no acompañaron: Sergio “Checo” Pérez terminó decimosexto en lo que fue una actuación para el olvido.
Los españoles Carlos Sainz (Williams) y Fernando Alonso (Aston Martin) cerraron en el noveno y decimoquinto puesto respectivamente, mientras que el brasileño Gabriel Bortoleto (Audi) terminó duodécimo.
Mercedes domina, Antonelli vuela
La Fórmula 1 reanudó actividades en Miami tras un mes de parón por la cancelación de las carreras de Baréin y Arabia Saudita. Y lo hizo con un mensaje claro: Mercedes es el equipo a batir en 2026.
George Russell ganó en Australia. Antonelli ganó en China y Japón. Y ahora en Miami. Cuatro carreras disputadas, cuatro victorias para la escudería alemana. Con los nuevos monoplazas de motor híbrido — mitad eléctrico, mitad térmico — que introdujo el nuevo reglamento técnico, Mercedes encontró la fórmula perfecta.
Kimi Antonelli tiene 19 años, tres victorias consecutivas y el mundo de la Fórmula 1 a sus pies. La pregunta ya no es si puede ganar el campeonato. La pregunta es quién puede detenerlo.