Ya no hay dudas de que Red Bull va en buscar del bicampeonato de constructores y que Max Verstappen enfila derecho a su tercer título consecutivo. Y en el Gran Premio local para la escudería, se vio otra muestra de dominio absoluto que tuvo su punto extremo a dos vueltas del final, con la decisión de Red Bull de lograr la vuelta rápida para sumar un punto extra.

Corría la vuelta 69 de la carrera en Austria y Max, que lideraba con casi treinta segundos de ventaja sobre Charles Leclerc, le pide a su equipo si puede entrar a boxes y colocar gomas blandas para intentar quedarse con el récord de vuelta que en ese momento era de su compañero de equipo, Checo Pérez.

Desde el pit aceptan, ya que la distancia entre el primero y el segundo aseguraba que Max saliera de boxes en primer lugar, pero la medida fue criticada porque Red Bull tomó un riesgo innecesario. Cualquier demora en boxes o despiste de Verstappen intentando el récord de vuelta, hubiera significado la pérdida de la victoria. Pero eso no ocurrió. Incluso, Max pudo “sobrar” la situación.

Resulta que cuando salió de boxes, el neerlandés ingresó a pista con cinco segundos de ventaja sobre la Ferrari del monegasco, por lo que pudo darse el lujo de calentar las gomas haciendo maniobras para aumentar la temperatura de los neumáticos en plena carrera, lo que para muchos fue una burla. Max, no solo no tuvo inconvenientes, sino que finalmente se quedó con el mejor registro y sumó un punto más a su bolsillo.

Desde el equipo se excusaron diciendo que aceptaron el pedido del piloto porque los cálculos daban bien y confiaban en que tanto los mecánicos como el piloto no cometieran errores. Sobre las maniobras de calentamiento, aseguraron fuentes cercanas “si queremos hacer la vuelta rápida y solo tenemos un intento, es lógico que Max quisiera dejar los neumáticos de forma óptima si tiene el tiempo para hacerlo”.

Da la sensación de que Verstappen necesita este tipo de riesgos porque puede llegar a aburrirse en carrera. También es cierto que es un piloto muy ambicioso, pero teniendo ya 81 puntos de margen en el Mundial, quizás un punto más no hace la diferencia al final de la temporada. pero en Red Bull siempre se caracterizaron por ir por todo. Y en su casa no fue la excepción.