El Gran Premio de Canadá 2026 ha sido catalogado de forma unánime como el fin de semana más emocionante de la actual temporada de la Fórmula 1. Las intensas batallas en pista entre los pilotos de Mercedes, Andrea Kimi Antonelli y George Russell, junto al vibrante duelo final entre Lewis Hamilton y Max Verstappen, dejaron a los fanáticos al filo del asiento. De hecho, una encuesta global realizada por el portal especializado Motorsport.com otorgó a la carrera de Montreal una altísima calificación de 8.4 sobre 10, superando con creces a Miami (7.5), China (7), Australia (6.5) y Japón (6.1).

Sin embargo, ni todo el espectáculo del mundo fue suficiente para ablandar la postura de los dos campeones mundiales. En la rueda de prensa posterior al evento, tanto el británico de Ferrari como el neerlandés de Red Bull cargaron con dureza contra el reglamento técnico y el comportamiento de las actuales unidades de potencia.

Lewis Hamilton: “Esto no es lo que debería ser el automovilismo”

El siete veces campeón del mundo fue el primero en tomar la palabra al ser cuestionado sobre si la gestión táctica de los motores ya se había convertido en una costumbre para los pilotos. Hamilton fue tajante al explicar el extraño comportamiento de los autos en las rectas de Montreal:

“Desde luego no es una segunda naturaleza, eso seguro. Creo que sigue siendo algo extraño. Vamos a fondo, activamos el modo recta, y luego la potencia desaparece más o menos a mitad de la recta y el régimen del motor empieza a caer”, relató el británico.

Para el piloto de Ferrari, la pérdida de fuerza a altas velocidades rompe con la esencia histórica de la categoría:

  • El reclamo nostálgico: “No se corresponde con lo que debería ser el automovilismo. El motor debería rugir a pleno rendimiento hasta el final de la recta y seguir empujando una y otra vez. Eso es lo que hacíamos en la época de los V8 o los V10. Tiraban y tiraban sin descanso”.

  • El lado positivo: Hamilton rescató que, a nivel de chasis, los monoplazas de 2026 están mejor diseñados, lo que permite a los pilotos acercarse con mayor facilidad y seguirse de cerca en las curvas, aunque insistió en que la parte de la potencia eléctrica le resulta “menos emocionante”.

Max Verstappen exige una Fórmula 1 “más pura” y lanza un ultimátum

Por su parte, el tricampeón del mundo Max Verstappen coincidió en la cool down room con Hamilton en que ahora es más fácil seguir de cerca a otros autos, pero se negó rotundamente a darle el crédito a las normativas de la FIA. El neerlandés dejó claro que el anunciado cambio en el reparto de potencia para el próximo año —donde se pasará a un 60/40 a favor de la parte térmica— es una condición indispensable para considerar su continuidad en la F1.

El piloto de Red Bull, quien viene de competir en las 24 Horas de Nürburgring, defendió que el show en Canadá dependió exclusivamente de las manos de los competidores y no de la tecnología:

“Si nos dierais un coche de alquiler, ofreceríamos un gran espectáculo y lucharíamos de forma intensa y muy limpia entre nosotros. Así que, en ese sentido, no tiene nada que ver con las reglas. La gente dice: ‘Oh, mirad, el espectáculo es genial, ha habido batallas entre coches’, pero eso no tiene nada que ver con el coche”, sentenció ‘Mad Max’.

Verstappen también criticó la saturación de variables que los pilotos deben controlar desde el habitáculo:

  • Exceso de complejidad: “Para mí, cuando conduzco, todo esto resulta un poco confuso. No es lo que debería ser la Fórmula 1. Todo es demasiado complejo. La mayoría de aficionados ni siquiera saben a qué nos enfrentamos al volante”.

  • La burocracia en pista: Detalló que los pilotos deben estar lidiando constantemente con normativas sobre qué hacer en la vuelta de formación, las salidas de los boxes o el monitoreo milimétrico de la recarga de la batería.

  • El deseo a futuro: El neerlandés concluyó afirmando que espera que las modificaciones del próximo año funcionen para que las carreras vuelvan a sentirse “un poco más naturales” y se acerquen a la normalidad de una competición pura.