Max Verstappen seguirá ligado a la Fórmula 1 hasta 2030, pero su renovación con Red Bull no fue una decisión tomada exclusivamente desde la tranquilidad. El neerlandés reconoció este jueves que llegó a plantearse seriamente si continuar o no en la categoría, antes de decantarse finalmente por prolongar su vínculo con la escudería austriaca.

La modificación de las reglas técnicas y deportivas tuvo un peso importante en esa determinación. Verstappen considera que las normas de la Fórmula 1 “han mejorado algo” y aseguró estar dispuesto a convivir con ellas, aunque dejó abierta la puerta a que el reglamento vuelva a modificarse durante los próximos años.

Incluso expresó un deseo concreto: que para 2030 puedan regresar los motores V8, una posibilidad que actualmente forma parte de sus expectativas personales sobre el futuro de la categoría.

“Se trataba de continuar en la F1 o no, pero las normas han mejorado algo. Digamos que estoy dispuesto a convivir con ellas y espero que para 2030 se cambie y quizá lleguen esos motores V8”, declaró durante la rueda de prensa previa al Gran Premio de Países Bajos.

Sus palabras dejan claro que la renovación no significa que Verstappen haya dejado de tener reservas respecto al rumbo de la Fórmula 1. Por el contrario, el cuatro veces campeón mundial sigue observando con atención la evolución del campeonato y espera que algunas de sus características puedan cambiar antes de que termine su nuevo contrato.

Una renovación basada en la confianza

A pesar de esas reservas, Verstappen aseguró sentirse cómodo dentro de Red Bull. La confianza que existe entre ambas partes fue determinante para que considerara correcta la decisión de continuar.

“La verdad es que no fue demasiado estresante, creo que fue la decisión correcta: me siento muy a gusto en el equipo y tenemos mucha confianza en que podremos volver a lo más alto en los próximos años”, explicó.

El comentario adquiere especial relevancia porque el neerlandés atraviesa una temporada en la que no ocupa la posición habitual para un piloto acostumbrado a luchar por el campeonato.

Verstappen llega al Gran Premio de Países Bajos sexto en la clasificación, a 110 puntos de Andrea Kimi Antonelli, actual líder del Mundial. La diferencia muestra la dificultad que Red Bull está teniendo esta temporada para mantener el dominio que había caracterizado varias de las campañas anteriores.

Sin embargo, el piloto de 28 años no parece interpretar la situación actual como una razón para abandonar el proyecto. Por el contrario, su apuesta se extiende hasta 2030 y está acompañada por la expectativa de que Red Bull pueda recuperar su lugar en la parte superior de la parrilla.

Su ambición, incluso, va más allá de la duración de su nuevo contrato.

Verstappen aseguró que le gustaría competir con Red Bull “para siempre”, al tiempo que reconoció que, de momento, su relación con el equipo marcha bien.

Una despedida especial de Zandvoort

El Gran Premio de Países Bajos tendrá además un significado particular para Verstappen. Será su última carrera en Zandvoort, circuito que regresó al calendario de la Fórmula 1 en 2021 y que, después de esta edición, dejará de formar parte del campeonato.

La cita de este fin de semana también tendrá la particularidad de incluir una carrera al esprint, antes de la despedida definitiva del trazado neerlandés del calendario a partir de la próxima temporada.

Para Verstappen, competir allí representa una experiencia especial por la cercanía de los aficionados con la pista.

“Ver a los aficionados junto a la pista es algo muy especial, en algunos tramos están muy cerca. Y conducir por este trazado es una auténtica delicia”, señaló.

La relación entre Verstappen y el público neerlandés ha sido uno de los elementos característicos de las últimas temporadas, por lo que esta última participación en Zandvoort tendrá un componente emocional añadido para el piloto local.

Cambios en la alineación de Red Bull

El fin de semana también supondrá una modificación en la estructura de Red Bull. Liam Lawson será compañero de Verstappen, después de subir desde Racing Bulls para reemplazar al lesionado Isack Hadjar.

El movimiento también genera un cambio en Racing Bulls, donde Yuki Tsunoda, hasta ahora piloto reserva de Red Bull, ocupará el asiento que deja libre Lawson.

Así, Verstappen afrontará su última carrera en Zandvoort con un nuevo compañero y con el objetivo de reducir la enorme distancia que lo separa del liderato.

A sus 28 años, el neerlandés acumula cuatro campeonatos mundiales, 247 grandes premios disputados, 71 victorias y 131 podios. Son cifras que explican por qué su continuidad hasta 2030 representa uno de los grandes acontecimientos de la Fórmula 1 actual.

La renovación garantiza varios años más de Verstappen en la categoría, pero también abre una cuestión de fondo: qué tipo de Fórmula 1 encontrará cuando se acerque el final de su contrato. Por ahora, el neerlandés ha decidido continuar. Las reglas, sin embargo, todavía tendrán que convencerlo de que tomó la decisión correcta.