Las Reinas del Caribe tendrán que esperar para conocer su camino definitivo hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
La derrota 3-1 ante Canadá en el partido decisivo del clasificatorio de Norceca les cerró la primera puerta disponible, pero no eliminó las posibilidades de República Dominicana de regresar al torneo olímpico.
El escenario, eso sí, se hizo más exigente.
Con Estados Unidos, en condición de país sede, y Canadá, como representante de Norceca, ya clasificados, y con Tailandia asegurando el boleto de Asia tras derrotar a China, las Reinas todavía disponen de dos vías para alcanzar la cita olímpica: el Mundial de 2027 y el ranking mundial de la FIVB.
La primera oportunidad llegará el próximo año.
Primera vía: conseguir el boleto en el Mundial de 2027
La Copa del Mundo de 2027 será mucho más que otro gran torneo para la selección dominicana. Representará la principal oportunidad competitiva que tendrá el equipo de Marcos Kwiek para conseguir directamente su clasificación olímpica.
El Mundial se disputará entre el 20 de agosto y el 5 de septiembre de 2027 en Estados Unidos y Canadá, con la participación de 32 selecciones.
De ese torneo saldrán tres plazas olímpicas para los equipos mejor clasificados que todavía no hayan conseguido su boleto a Los Ángeles.
Eso significa que República Dominicana no necesitará simplemente participar en el Mundial: tendrá que terminar lo suficientemente arriba para estar entre los tres mejores equipos que aún no tengan clasificación olímpica.
La misión tendrá un nivel de dificultad importante porque para entonces varias plazas ya estarán ocupadas.
Estados Unidos ya tiene asegurada su presencia como anfitrión. Canadá obtuvo el boleto de Norceca y Tailandia se quedó con el de Asia. A esas selecciones se sumarán los ganadores de los clasificatorios continentales que concluirán en septiembre de 2026 en Sudamérica, África y Europa.
Brasil, Kenia e Italia parten como favoritas para conquistar esos respectivos cupos continentales.
Por eso, la posición final de cada una de esas selecciones en el Mundial de 2027 será determinante para establecer quiénes quedan en condiciones de luchar por las tres plazas olímpicas disponibles en el torneo.
El antecedente dominicano en los Mundiales
Las Reinas llegarán al Mundial de 2027 después de haber terminado en el puesto 14 en la edición de 2025.
Su mejor actuación histórica en un Campeonato Mundial fue el quinto lugar de 2014.
La selección dominicana deberá mejorar considerablemente su posición si quiere convertir el Mundial en el camino más directo hacia Los Ángeles.
No se trata solamente de ganar partidos, sino de alcanzar una ubicación que la coloque por delante de los demás equipos que todavía no tengan boleto olímpico.
Segunda vía: el ranking mundial de la FIVB
Si el Mundial de 2027 no entrega el boleto, todavía quedará una última oportunidad.
La Liga de Naciones de 2028 será el escenario final de la clasificación olímpica mediante el ranking.
Al concluir esa competición, los tres equipos mejor ubicados en el ranking mundial de la FIVB que todavía no estén clasificados conseguirán las últimas plazas disponibles para Los Ángeles.
Esta ruta convierte cada partido oficial en una potencial pieza del rompecabezas.
La posición dominicana en el escalafón mundial será especialmente importante durante los próximos meses, porque el ranking de la FIVB determina los puntos que las selecciones acumulan o pierden en sus competiciones oficiales.
La derrota ante Cuba en las semifinales del Norceca, por ejemplo, tuvo un impacto significativo: le costó a República Dominicana 17.79 puntos. En cambio, el triunfo posterior ante el mismo rival apenas le reportó 4.17 puntos.
Ese contraste explica por qué no todos los resultados tienen el mismo efecto sobre el escalafón.
Tailandia complica aún más el panorama
El triunfo de Tailandia sobre China también tuvo consecuencias para las Reinas.
Las tailandesas remontaron un partido que perdían 2-1, se impusieron en cinco sets y conquistaron el boleto olímpico correspondiente a Asia.
Además, ese resultado les permitió sumar posiciones en el ranking mundial y desplazó a República Dominicana del puesto 14 al 15.
La caída en el escalafón no es un detalle menor.
A partir de ahora, cada torneo oficial de la FIVB puede modificar la posición de las Reinas y, por tanto, sus posibilidades de encontrarse entre las selecciones que terminen obteniendo una de las plazas olímpicas que se definirán mediante ranking.
El cuerpo técnico tendrá que administrar cuidadosamente el calendario.
No todos los partidos sirven para el ranking FIVB
Hay otro elemento que añade complejidad al escenario.
El ranking mundial de la FIVB solamente contempla los torneos oficiales reconocidos por el organismo.
Eso significa que no todas las competiciones internacionales tienen el mismo impacto sobre la clasificación mundial.
Los Juegos Panamericanos de Lima 2027, por ejemplo, están llamados a formar parte de la agenda de las Reinas, pero sus resultados no otorgan puntos para este ranking.
Para Marcos Kwiek y su cuerpo técnico, la planificación de los próximos 21 meses tendrá que tomar en cuenta esa diferencia.
La prioridad será llegar a las competiciones que sí generan puntos en las mejores condiciones posibles y evitar resultados que puedan provocar descensos importantes en el escalafón.
El camino que ya no existe
República Dominicana tuvo en sus manos una vía mucho más directa.
El clasificatorio de Norceca otorgaba un boleto olímpico y las Reinas llegaron hasta el partido decisivo. Sin embargo, Canadá se impuso 3-1 y consiguió la plaza.
La selección canadiense, dirigida por el italiano Giovanni Guidetti, regresará así al escenario olímpico después de su última participación en Río 2016.
Para las dominicanas, la derrota significó tener que cambiar el plan.
Ahora no hay un boleto disponible en Norceca y tampoco existe margen para confiar únicamente en el peso histórico de la selección. El objetivo deberá construirse durante dos temporadas y a través de resultados que tengan valor tanto en el Mundial como en el ranking.
Las Reinas ya conocen este camino
República Dominicana ha conseguido clasificarse a cuatro Juegos Olímpicos en su historia, aunque los mecanismos han sido diferentes.
Para Atenas 2004, después de que Cuba consiguiera el boleto en Santo Domingo, las dominicanas participaron en un torneo en Caracas, Venezuela, en enero de ese año. Brasil ya estaba clasificado y la República Dominicana recibió una invitación favorecida por la medalla de oro obtenida en los Juegos Panamericanos de 2003. En Venezuela ganó sus tres partidos.
Para Londres 2012, el boleto de Norceca se disputó en Tijuana, México. Dominicana terminó conquistando la única plaza disponible tras derrotar a Cuba 3-1 en la final.
El camino hacia Tokio 2020 volvió a pasar por Santo Domingo. En enero de 2020, las Reinas ganaron el torneo clasificatorio después de imponerse a México, Canadá y Puerto Rico.
Para París 2024, la clasificación llegó en la Copa del Mundo de Ningbo, China, en septiembre de 2023. República Dominicana terminó con récord de 6-1, con victorias sobre Chequia, Canadá, Ucrania, México, Serbia y Países Bajos, y una derrota frente a China.
Ahora el desafío es diferente.
Dos oportunidades, una meta
La derrota ante Canadá no deja a las Reinas fuera de Los Ángeles. Simplemente transforma el camino.
La primera gran oportunidad estará en el Mundial de 2027, donde habrá tres plazas olímpicas para los equipos mejor posicionados que todavía no tengan boleto.
Si esa vía no funciona, quedará la Liga de Naciones de 2028, después de la cual las tres selecciones mejor colocadas en el ranking FIVB entre las no clasificadas obtendrán los últimos boletos.
Por eso, el objetivo de las Reinas no puede limitarse a un torneo.
Cada victoria, cada derrota y cada competición oficial durante los próximos meses puede terminar teniendo consecuencias en la carrera olímpica.
El boleto que Canadá ganó en Norceca ya no está disponible. Pero Los Ángeles todavía está al alcance de República Dominicana.
Ahora el camino pasa por el Mundial y por una calculadora que acompañará a las Reinas hasta 2028.