El judo de la República Dominicana sigue ganando terreno en el escenario internacional y este fin de semana tendrá una prueba de fuego de altísimo calibre. Un selecto grupo compuesto por cuatro de nuestras mejores atletas femeninas se encuentra en la capital chilena para ver acción en el prestigioso Open Panamericano de Judo 2026, una justa continental que reunirá a un total de 132 judocas provenientes de 18 naciones de toda América.

La participación de la comitiva quisqueyana en tierras sudamericanas fue coordinada y respaldada de forma directa por el Ministerio de Deportes (Miderec). El viaje está estratégicamente contemplado dentro del exigente programa de fogueo internacional y preparación técnica de los atletas de alto rendimiento con miras a su participación en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, donde el país buscará imponer su localía en el medallero general.

Las guerreras tricolores y sus categorías de competencia

El Centro de Deportes de Contacto del Parque Estadio Nacional en Santiago será el escenario donde se lleven a cabo los combates. El equipo femenino dominicano, bajo las directrices del experimentado entrenador Domingo Asencio, está listo para saltar al tatami en la primera jornada eliminatoria distribuidas de la siguiente manera:

  • Creymarlin Valdez: Competirá en la exigente división de los -63 kilogramos.
  • Esmeralda Damiano: Verá acción en la categoría de los -70 kilogramos.
  • Eiraima Silvestre: Buscará subirse al podio en los -78 kilogramos.
  • Moira Morillo: Cerrará la participación pesada en la división de los +78 kilogramos.

El certamen internacional repartirá medallas en un total de 14 categorías oficiales de peso (siete por cada rama), lo que garantiza un nivel de competencia feroz desde las rondas preliminares hasta los combates por las preseas de oro.

Con la mira puesta en Santo Domingo 2026

Para la Federación Dominicana de Judo y los cuerpos técnicos, este Open Panamericano en Chile no es solo una oportunidad de colgarse metales en el pecho, sino un termómetro fundamental para medir el nivel técnico y físico de nuestras atletas frente a los rivales directos del continente. Con el recambio generacional en marcha y el objetivo de dar un golpe de autoridad en los Juegos Centroamericanos y del Caribe del 2026, cada combate en Santiago de Chile cuenta para asegurar la madurez deportiva de nuestra delegación.