Hay regresos que van más allá de lo deportivo. El de Niverka Marte a las Reinas del Caribe es uno de ellos. La capitana de la selección dominicana de voleibol femenino volvió a ponerse el uniforme nacional tras una ausencia de aproximadamente un año, período en el que vivió uno de los momentos más importantes de su vida: la maternidad.

El proceso no fue sencillo. La propia jugadora lo admitió sin rodeos. Recuperar el cuerpo, el ritmo y la intensidad que exige el alto rendimiento después de un embarazo demanda tiempo, paciencia y una fortaleza mental que pocas atletas poseen. Niverka tiene todo eso, y lleva dos meses demostrándolo en cada sesión de entrenamiento.

De regreso a la cancha, paso a paso

La reintegración de Marte al grupo no fue de golpe. Fue gradual, consciente y con un objetivo claro en el horizonte. Desde que retomó la actividad, la atacante ha trabajado para recuperar su nivel competitivo y ganarse nuevamente su lugar en el esquema del cuerpo técnico dominicano.

Su primera gran prueba será la Liga de Naciones, prevista para el mes de junio. El torneo internacional le servirá como escenario de adaptación y puesta a punto antes de los compromisos más exigentes que esperan en el segundo semestre del año.

El gran objetivo: brillar en casa

El calendario de 2026 tiene un momento cumbre para el voleibol dominicano: los Juegos Centroamericanos y del Caribe, que por primera vez en décadas se celebrarán en territorio dominicano. Santo Domingo será la sede, y las Reinas tendrán la oportunidad de defender su corona ante su propia gente.

La selección acumula seis títulos consecutivos en este evento y buscará el séptimo, una marca que consolidaría aún más su dominio histórico en la región. Para Niverka, jugar ese torneo en casa representa una motivación adicional que alimenta cada entrenamiento.

Más adelante en el horizonte aparece el Preolímpico, la competencia que podría abrir la puerta a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, otro sueño que la capitana no está dispuesta a dejar pasar.

Más que una jugadora

La importancia de Niverka Marte para las Reinas del Caribe trasciende las estadísticas. Su presencia en la cancha transforma el ambiente, eleva la exigencia del grupo y transmite una mentalidad ganadora que se contagia. Por eso su regreso no es solo una buena noticia deportiva: es un mensaje de que la selección dominicana llega entera y con las ambiciones intactas a una temporada que promete ser histórica.