El periodista William Aish, en una columna de opinión publicada el 7 de mayo de 2026 en El Nuevo Diario, planteó una reflexión que resonó en el gremio periodístico dominicano: Marileidy Paulino, la mejor atleta dominicana de todos los tiempos a nivel olímpico, se ha distanciado de la prensa criolla. Para saber de ella hay que hablar con su entrenador y vocero, el cubano Yaseen Pérez. Aish lo dice sin animosidad — nunca ha tenido problemas con Marileidy ni con su entrenador — pero señala que son varios los periodistas que comparten esa percepción.

El planteamiento de Aish

La columna de Aish es honesta y sin veneno. El periodista reconoce el orgullo que siente como dominicano por los logros de Paulino, pero señala una realidad incómoda: la atleta más importante del país en la actualidad es, paradójicamente, una de las más inaccesibles para los medios nacionales.

No hay entrevistas directas. No hay encuentros casuales. La información llega por cables internacionales o por declaraciones de Yaseen Pérez. Y Aish hace una advertencia que merece atención: lo que le pasó a Juan Francisco — cuyo vínculo con los medios y parte del público se debilitó — podría repetirse. Y lo que tardó en entender Manny Ramírez — que los medios son aliados, no enemigos — también es una lección válida aquí.

¿Por qué ocurre esto? Las razones posibles

Hay varias explicaciones que pueden coexistir, y ninguna es necesariamente negativa:

1. Protección mediática y manejo de imagen internacional

Paulino compite en el circuito europeo más exigente del atletismo mundial. Su imagen está siendo construida para un mercado global — Liga Diamante, patrocinadores internacionales, presencia en medios europeos. En ese contexto, centralizar la comunicación en un vocero es una práctica estándar en el deporte de élite mundial. No es un capricho — es una estrategia.

2. Experiencias negativas con la prensa local

El periodismo deportivo dominicano, con todo su talento, también tiene sus sombras: preguntas invasivas, titulares sensacionalistas, filtraciones de información privada. Si Paulino o su entorno han tenido experiencias negativas en ese sentido, el distanciamiento es una respuesta comprensible, aunque no ideal.

3. El agotamiento del atleta de élite

Paulino no solo compite — entrena, viaja, se recupera, planifica. Su agenda es brutal. Cada minuto que dedica a una entrevista es un minuto que no dedica a su preparación. En ese nivel de exigencia, la prioridad siempre será el rendimiento deportivo.

4. La brecha entre el periodismo local y el internacional

Los medios internacionales que cubren a Paulino — en Europa, en los circuitos de atletismo — tienen un enfoque diferente: más técnico, más respetuoso de los tiempos del atleta, más profesional en el manejo de la información. Esa diferencia de cultura periodística puede influir en la percepción que tiene la atleta sobre con quién vale la pena hablar.

Lo que está en juego

Aquí es donde el análisis va más allá de la columna de Aish. El distanciamiento entre Paulino y la prensa dominicana no es solo un problema de relaciones públicas — es un problema de legado.

Los grandes atletas no son solo sus medallas. Son las historias que se cuentan sobre ellos, las conexiones que construyen con su público, la manera en que inspiran a las generaciones que vienen. Usain Bolt entendió eso perfectamente. Serena Williams también. Su grandeza deportiva fue amplificada por su capacidad de conectar con el mundo a través de los medios.

Paulino tiene todo para ser eso — y más. Pero si la única versión de su historia que llega al público dominicano es la que filtra Yaseen Pérez, algo importante se pierde en el camino. La narrativa de una mujer de Don Gregorio, Nizao, que llegó a ser la mejor del mundo, merece ser contada con toda su riqueza humana — no solo con comunicados de prensa.

Una propuesta de equilibrio

El problema no tiene una solución simple, pero sí tiene una dirección clara: el diálogo. No se trata de que Paulino abra sus puertas a todo el que llegue con un micrófono. Se trata de construir una relación más natural con los medios dominicanos — una rueda de prensa ocasional, una entrevista selectiva, un encuentro que permita al público conocer a la persona detrás de la campeona.

Aish lo dice bien: “Nunca es tarde para fortalecer una relación que también ha sido parte importante de su historia deportiva.”

Marileidy Paulino está en la cima. Los Juegos Centroamericanos en Santo Domingo 2026 serán su momento más emotivo — competir en casa, ante su gente, por primera vez en su carrera. Ese momento merece ser compartido con la prensa que la vio crecer. Y la prensa dominicana merece estar ahí para contarlo.