Marileidy Paulino llega a la final de la Liga Diamante con una temporada que permite mirar mucho más allá de una simple defensa del título. La dominicana se presentará este fin de semana en Bruselas con dos grandes objetivos: recuperar el trofeo que perdió en 2025 y tratar de acercarse nuevamente a los límites que ella misma estableció en los 400 metros.

La cita será el 4 y 5 de septiembre en el estadio Rey Balduino de Bruselas, escenario donde se definirá la campeona de la temporada y se entregará el Diamond Trophy.

Pero existe una pregunta que inevitablemente acompaña a Paulino: ¿puede volver a correr por debajo de los 48 segundos?

La referencia es su 47.98 segundos, registro conseguido el 18 de septiembre de 2025 en la final del Campeonato Mundial de Tokio. Aquella carrera la terminó en segundo lugar, detrás de Sydney McLaughlin-Levrone, quien ganó con 47.78, mientras Salwa Eid Naser fue tercera con 48.19.

Fue una carrera excepcional. Por primera vez en la historia de los 400 metros femeninos, dos atletas terminaron por debajo de los 48 segundos. Para Paulino, además, significó establecer el récord nacional dominicano y convertirse en la tercera mujer más rápida de todos los tiempos en la prueba.

Casi un año después, la campeona dominicana tendrá otra oportunidad de acercarse a ese registro.

Una temporada marcada por la regularidad

Los resultados de Paulino durante la Liga Diamante 2026 justifican la expectativa.

La dominicana permanece invicta en las cinco carreras de 400 metros que ha disputado en el circuito. Ganó en Doha con 48.91 segundos, en París con 48.48, en Mónaco con 48.67, en Londres con 48.97 y en Silesia con 48.87.

La constante es evidente: Paulino ha sido capaz de mantenerse durante toda la temporada en un nivel extraordinariamente alto.

Pero hay una diferencia que resulta imposible ignorar. Su mejor tiempo, 48.48 segundos, todavía está a medio segundo de los 47.98 que consiguió en Tokio.

Precisamente esa carrera de París constituye una de las principales referencias para la final. El 28 de junio, Paulino corrió 48.48 y estableció el récord de la Liga Diamante. Según World Athletics, solamente había corrido más rápido en dos ocasiones anteriores: la final olímpica de París 2024 y el Mundial de Tokio 2025.

Para igualar los 47.98 tendría que mejorar medio segundo. Para establecer un nuevo récord personal tendría que bajar al menos 0.51 segundos respecto a su mejor marca de 2026.

El desafío de bajar de los 48 segundos

Hay otro dato que aumenta el valor de lo que Paulino podría conseguir en Bruselas.

Ninguna mujer ha corrido todavía los 400 metros por debajo de 48 segundos en la historia de la Liga Diamante.

Por eso, si Paulino consiguiera romper su récord personal en la final, el logro tendría una dimensión doble. Además de mejorar su propio récord nacional dominicano, se convertiría en la primera atleta en llevar el 400 femenino del circuito por debajo de esa barrera.

El registro de 48.48 que consiguió en París ya es el mejor de la historia de la Liga Diamante. La siguiente frontera son los 47 segundos.

Sin embargo, la diferencia entre dominar una temporada y producir una carrera extraordinaria es considerable.

Paulino ha corrido cinco veces por debajo de los 49 segundos en el circuito este año, una muestra de una consistencia excepcional. Pero ninguno de esos registros se ha acercado a menos de medio segundo de su marca personal.

Tokio demostró lo que necesita para correr al límite

La carrera de Tokio ofrece una pista sobre las condiciones que podrían favorecer una nueva marca.

En aquella final mundialista, Paulino tuvo a su alrededor una competencia extraordinaria. McLaughlin-Levrone corrió 47.78, Paulino 47.98 y Naser 48.19.

Las tres estuvieron por debajo de 48.20 segundos.

Una carrera de ese nivel obliga a las atletas a mantener el ritmo hasta el final y reduce el margen para administrar esfuerzos. En una final como la de Bruselas, la presencia de rivales capaces de acercarse a Paulino puede ser determinante si el objetivo es llevar el cronómetro a una zona inédita.

Entre las rivales confirmadas está la noruega Henriette Jæger, quien este año llevó su récord nacional hasta 49.04 segundos y se encuentra entre las principales corredoras del mundo.

Paulino, además, llegará con un dato que refuerza su condición de favorita: no ha perdido en los 400 metros de la Liga Diamante durante 2026.

Recuperar un trofeo que perdió en 2025

El récord personal es solamente una parte de la historia.

Paulino dominó la Liga Diamante durante tres temporadas consecutivas. Ganó el título en 2022, 2023 y 2024, pero en 2025 perdió la final ante Salwa Eid Naser, que terminó con su dominio del circuito.

Este año, la dominicana ha respondido precisamente en el escenario donde sufrió aquella derrota.

En Silesia, uno de sus últimos compromisos antes de la final, Paulino volvió a imponerse a Naser con un tiempo de 48.87 segundos.

Ahora Bruselas será el escenario definitivo.

Paulino llega con cinco victorias consecutivas en la Liga Diamante, el mejor registro del circuito en 2026 y el récord de la competición. Todo eso la coloca ante una oportunidad clara de recuperar el Diamond Trophy.

Pero existe un desafío todavía mayor.

Los 47.98 segundos de Tokio siguen representando una frontera que la propia Paulino todavía no ha vuelto a cruzar.

En Bruselas podría intentarlo nuevamente.

Y si consigue bajar de 48 segundos, no solamente estará escribiendo otro capítulo de su extraordinaria carrera: también establecerá un registro que ninguna mujer ha conseguido todavía dentro de la Liga Diamante.