Aryna Sabalenka avanzó a la tercera ronda del Abierto de Francia con una victoria por 7-5 y 6-2 sobre la favorita local Elsa Jacquemot en la cancha principal Philippe-Chatrier — en un partido que duró poco más de una hora y media y que puso a prueba la solidez de la número 1 del mundo ante el calor de un público parisino volcado con su jugadora.
La finalista de Roland Garros del año pasado tuvo que esforzarse al máximo en un primer set de 55 minutos — sufriendo una gran presión en su servicio desde el comienzo — antes de imponer su calidad en el segundo set con autoridad.
“Tengo que decir que, a pesar de que el público la estaba apoyando, sentí que fueron bastante respetuosos. Fue una experiencia bonita jugar en la Chatrier, incluso aunque me enfrentase a una francesa”, declaró Sabalenka tras el partido.
El desarrollo del partido
Sabalenka consiguió el primer quiebre en el tercer juego del primer set — pero Jacquemot respondió de inmediato y recuperó el equilibrio. La potencia de la bielorrusa fue determinante para inclinar la balanza: rompió el servicio de su rival en el segundo juego del segundo set y nunca miró atrás.
Jacquemot intentó reaccionar tras ir perdiendo por doble quiebre, pero Sabalenka rompió su servicio de inmediato para sellar la victoria — forzando a su rival a subir a la red en el punto de partido.
El próximo reto: Kasatkina
Sabalenka se enfrentará ahora a Daria Kasatkina por un puesto en la cuarta ronda — y no subestima el desafío:
“Nunca suelo fijarme en los partidos anteriores cuando me he enfrentado a ella, porque sé que es una rival complicada en cualquier contexto. Es una luchadora, te devuelve todas las bolas, te obliga a trabajarte cada punto, sobre todo en tierra batida. Va a ser otro partido muy duro, pero estoy lista para luchar.”
Con esta victoria, Sabalenka mantiene su récord de alcanzar al menos la tercera ronda en todos los Grand Slam desde Australia 2020.