La dos veces medallista olímpica de los Estados Unidos, Monica Abbott se retira del softball, tras 20 años. Su carrera legendaria incluye una carrera récord en Tennessee, dos medallas de plata olímpicas y cuatro campeonatos mundiales. Su camiseta número 7 fue retirada por la Universidad de Tennessee el 23 de marzo de 2013.
Abbott tuvo 189-34 en su carrera universitaria. Esas 189 victorias lideran toda la NCAA, hasta el día de hoy. El anuncio del retiro lo hizo atleta a través de un conmovedor video en sus redes sociales.
“Ha llegado el día en que me aleje del círculo y de lanzar más de 70 mph”, escribió Abbott en las redes sociales, junto con un anuncio en video que lo acompaña. “Durante 20 años, he vivido el sueño, jugando softball al más alto nivel y representando a mi país. Pero ha llegado el día en que sé que puedo hacer más por el juego que amo fuera del campo que dentro. Ha sido el viaje más increíble.No estoy segura de lo que sigue para mí, pero sé que estará relacionado con el softbol, pero se verá muy diferente”, agregó Abbott más tarde en un comunicado.
El recorrido
Abbott jugó dieciséis años profesionalmente, tanto a nivel nacional como internacional en Japón. Lanzó durante varios años en la liga National Pro Fastpitch, incluso para los Chicago Bandits durante varias temporadas.
Además de su carrera profesional, Abbott también pasó varios años representando a la selección de Estados Unidos, estuvo en los Juegos Olímpicos de 2008 y 2020.
Estableció récords de la División 1 en victorias, ponches, blanqueadas y entradas lanzadas, agregando un cuarteto de premios All-American y siendo coronada Jugadora Nacional del Año en 2007.
Fue incluida en el Salón de la Fama del Atletismo de Tennessee en 2017. Entre sus muchos récords y elogios, fue la primera lanzadora universitaria de softbol en registrar 500 ponches en cada una de sus cuatro temporadas de elegibilidad.
En el año 2016, Monica firmó un contrato histórico de un millón de dólares con los Scrap Yard Dawgs de la National Pro Fastpitch League, abriendo la puerta a jóvenes jugadoras de softball interesadas en hacer una carrera profesional. Fue el primer contrato de un millón de dólares para una mujer que jugaba en un deporte de equipo en Estados Unidos.
Por lo pronto, la ahora ex lanzadora seguirá mostrando su apoyo al softball femenino a través de la Beca Monica Abbott, que se le otorga a las atletas femeninas de múltiples deportes que demuestran liderazgo en el salón de clases y en el terreno.