A sus 28 años, Robert Florentino no es solo un nombre en el judo dominicano; es una institución. Con la experiencia de haber pisado los escenarios más imponentes de Tokio y París, el gladiador de los 90 kilogramos ha fijado su mirada en un objetivo que trasciende lo deportivo: los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.

Para Florentino, competir en casa no es una presión, sino un honor personal. “Es algo que llevamos como un orgullo, ya que podemos representar a nuestro pueblo, a nuestro barrio, a nuestra gente”, confesó el atleta en una reciente entrevista con Carlos Sánchez G.

Una hoja de servicio envidiable

La trayectoria de Florentino es, sin duda, una de las más completas del deporte nacional. Su palmarés habla por sí solo, pero hay una espina que quiere sacarse en el 2026:

  • El historial: Acumula dos bronces en Juegos Panamericanos, nueve medallas continentales (tres de oro) y podios en Grand Slam y Grand Prix.

  • La asignatura pendiente: Posee dos medallas de plata en Juegos Centroamericanos y del Caribe. En Santo Domingo, ante su público, el objetivo es único: el Oro.

“Las medallas se ganan en el día a día”

A pesar de su estatus de veterano, Florentino mantiene la humildad de un novato. Su filosofía es clara: el éxito no es producto del azar, sino de la disciplina extrema en el gimnasio. “Confío mucho en los entrenamientos, que es donde están las medallas en el día a día. Doy lo mejor de mí para que el día de la competencia lo que salga sea lo mejor”, señaló con determinación.

Respecto a los rivales internacionales que vendrán al país del 24 de julio al 8 de agosto de 2026, Robert se muestra desafiante pero respetuoso: “Estamos para recibir a los que vengan. Todos los equipos van a dar lo mejor de ellos, pero nosotros vamos a estar preparados como siempre”.

Un mensaje para sí mismo

Al preguntarle qué le diría al Robert que se prepara para este ciclo, el judoca fue simple pero profundo: “Que siga entrenando como lo ha hecho hasta el momento y que siga disfrutando del proceso”. Ese disfrute, combinado con su pegada y técnica en el tatami, podría ser la fórmula perfecta para que la República Dominicana sume una de sus medallas más celebradas en 2026.

¿Cree usted que la experiencia olímpica de Robert Florentino será el factor decisivo para que finalmente conquiste el oro centroamericano en casa, o la presión de la fanaticada local será un reto adicional?