El camino de regreso a la cima del boxeo mundial para Alberto “La Avispa” Puello pasa obligatoriamente por su casa, aunque el peaje sea sumamente peligroso. El ex doble monarca universal dominicano reconoció públicamente que el combate que sostendrá este sábado en Santo Domingo ante el fuerte pegador colombiano Miguel Bolaño representa un riesgo monumental para sus planes a corto plazo.

La decisión de subir al ring tiene a todo su equipo con el corazón en la boca por una simple razón: Puello ya tiene asegurada una pelea el próximo 24 de octubre contra el británico Dalton Smith, actual monarca superligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), donde estará en juego el cinturón absoluto. Una derrota o un corte accidental este fin de semana en el Coliseo Carlos “Teo” Cruz echaría por tierra de forma automática esa oportunidad de oro.

Aun con todo en contra, el orgullo de San Juan de la Maguana no pudo resistirse a la oportunidad de reencontrarse con su público:

“Estoy consciente de ello, pero pelear en mi país, siempre que pueda, es un sueño hecho realidad. Me he preparado para lograr una victoria contundente ante Bolaño, con la que quiero enviar un mensaje al campeón Smith y al mundo del boxeo de que estoy listo para recuperar mi título mundial”, confesó Puello, quien aterriza este miércoles en el país procedente de su campamento en Las Vegas, Nevada.

Un lujo para el boxeo dominicano

Con una foja profesional de 24 victorias y una sola derrota, “La Avispa” se mantiene como uno de los atletas quisqueyanos más respetados y cotizados en el plano internacional, siendo una de las caras recurrentes en las pantallas de televisión de los Estados Unidos.

Para Bélgica Peña, presidenta de la promotora Shuan Boxing —encargada del montaje de la cartelera de este sábado—, la presencia de Puello en el país representa un acontecimiento que trasciende lo deportivo:

“La cotización de Puello a nivel internacional es muy elevada (…) Tenerlo peleando aquí es un lujo que ningún dominicano debería perderse”, apuntó la promotora.

Puello no solo buscará salir con la mano en alto en el “Teo” Cruz, sino ofrecer un espectáculo dominante que valide su condición de retador obligatorio y demuestre que el boxeo dominicano tiene todo el potencial para volver a reinar en las 140 libras.