Si usted ve un movimiento extraño en la escuela de su hijo o escucha una algarabía que se siente a tres esquinas, no se asuste: es Colí, el barrancolí más famoso del Caribe, que ha decidido dejar el monte para meterse de lleno en las aulas del Distrito Nacional.

El Comité Organizador de los Juegos Santo Domingo 2026 no anda en “chercha” y ha lanzado oficialmente el programa “Colí en tu Escuela”. La meta es clara: meterle el “veneno” del deporte a los muchachos antes de que llegue la cita multideportiva más importante de la región. Y miren que la cosa ha empezado con un “flow” que ni el mismo comité se esperaba.

¿Más que un muñeco? El mensaje detrás de la mascota

En un país donde el béisbol es el rey y el dembow es la banda sonora, el reto de Colí es gigante. No se trata solo de ir a bailar y hacerse fotos para Instagram; este pájaro tiene la misión de ser un embajador de los valores olímpicos. Disciplina, respeto y unidad son las palabras que Colí quiere que los jóvenes se aprendan antes que cualquier “challenge” viral.

Las visitas duran apenas 40 minutos, pero son intensas. Entre presentaciones educativas, sesiones de fotos y la entrega de materiales promocionales, los centros educativos se convierten en una mini-villa olímpica por un rato. La pregunta que muchos se hacen en los colmadones es: ¿será suficiente este recorrido para inspirar a los próximos Marileidy Paulino o Félix Sánchez de nuestro país?

Una ruta que no se detiene

La agenda de la primera semana ha sido un verdadero “juidero” logístico. El miércoles, Colí puso a saltar a los estudiantes de los centros Víctor Garrido Puello y Paula Montal. El jueves, la “Ruta Educativa” se movió a la Unión Panamericana y la Estados Unidos de América, cerrando el viernes con broche de oro en la Escuela República de Chile y el Divina Pastora.

Con un ritmo de dos escuelas por día, el Comité Organizador está demostrando que tiene la logística aceitada. Quieren que cada niño, desde el más pequeño hasta el de bachillerato, se sienta dueño de estos juegos. Porque al final del día, los Juegos Centroamericanos no son solo de los atletas; son de todo un pueblo que espera ver a su bandera en lo más alto.

¿Llegará Colí a la escuela de tu sector? ¡Mantente atento y prepara la cámara, porque la fiebre de Santo Domingo 2026 ya empezó y no hay quien la pare!