El boxeo de peso pesado vivió este sábado en Manchester una de sus noches más memorables del año. Daniel Dubois conquistó por segunda vez en su carrera el título mundial de la OMB al derrotar por nocaut técnico en el round 11 al hasta entonces invicto Fabio Wardley, en un combate que tuvo de todo: caídas, remontadas, corazón y una conclusión que el público no olvidará fácilmente.

Un inicio explosivo: Wardley manda a Dubois a la lona en 10 segundos

El combate comenzó de la manera más espectacular posible. A los 10 segundos de pelea — literalmente los primeros diez segundos — la primera derecha de Wardley mandó a Dubois a la lona. El estadio explotó.

En el tercer asalto, Wardley volvió a conectar su volado de derecha — el golpe con el que buscó hacer daño desde el inicio — y Dubois recibió una cuenta de protección por segunda caída.

Para cualquier otro peleador, estar dos veces en el suelo en los primeros tres rounds hubiera significado el final. Para Dubois, fue el comienzo de una remontada extraordinaria.

La remontada de Dubois: jab, paciencia y castigo

A partir del cuarto round, Dubois comenzó a confiar en su boxeo. Su jab fue la herramienta que fue poco a poco deteriorando a Wardley — conectando, acumulando daño, cambiando el ritmo del combate.

En el sexto round, Dubois le dio una paliza a Wardley que hubiera terminado con cualquier otro peleador. El campeón recibió varias bombas de alto calibre, tambaleó, pero no cayó. La resistencia de Wardley fue asombrosa — y también la razón por la que el árbitro Howard Foster fue criticado por demorar demasiado en detener el combate.

Para el noveno round, Wardley seguía de pie pero claramente muy dañado. Seguía intentando su derecha, seguía buscando el nocaut, pero sus piernas ya no respondían como al inicio.

El final: round 11, esquina y nocaut técnico

En el undécimo asalto, con Wardley arrinconado contra las cuerdas y sin poder responder al castigo de Dubois, el árbitro Foster decidió detener el combate. Nocaut técnico en el round 11.

Daniel Dubois es bicampeón mundial de peso pesado de la OMB. El inglés, que en los últimos años solo había perdido dos veces — ambas ante el ucraniano Oleksandr Usyk — demostró que su nivel está entre los mejores del mundo.

Wardley: el corazón de un campeón

Fabio Wardley (20-0-1) pierde su invicto de la manera más dura posible. El excampeón inglés, británico y de la Commonwealth mostró un corazón enorme — dos veces mandó a Dubois a la lona, aguantó castigo brutal en el sexto round y siguió peleando hasta que el árbitro lo detuvo.

Su derrota no empaña lo que fue: una actuación valiente de un peleador que nunca se rindió.

Las peleas previas: la sorpresa de Morrell

En las peleas de apoyo, la gran sorpresa fue la derrota por nocaut técnico en el round 10 de David Morrell ante Zak Chelli — un resultado que nadie esperaba. También ganaron Jack Rafferty sobre Ekow Essuman y el pesado Bakhodir Jalolov.