Hay atletas que, cuando cuelgan los guantes, desaparecen del deporte. Y hay otros que simplemente cambian de rol. Edward Espinosa pertenece al segundo grupo. El ex capitán de la selección dominicana de taekwondo no se alejó del tatami cuando terminó su etapa como competidor. Se quedó, pero desde otro ángulo: el del entrenador que guía, que observa y que construye.

Desde el 17 de julio de 2024, Espinosa forma parte del cuerpo técnico del equipo nacional dominicano. Una nueva etapa que, según él mismo reconoce, ha sido tan desafiante como cualquier competencia internacional que vivió con la cinta de capitán en el pecho.

Del protagonismo a la guía

La transición de atleta a entrenador no es sencilla para nadie. Menos aún para alguien que durante más de una década fue el referente, el capitán, el hombre que cargaba con las expectativas de toda una nación en cada torneo.

“El mayor desafío es entender que ya no eres el protagonista. Ahora eres un guía. Debes tomar decisiones pensando en el bien colectivo, en el futuro y en los resultados del proceso”, reconoció Espinosa con la honestidad que lo caracteriza.

Ese cambio de mentalidad — de pensar en uno mismo a pensar en el equipo — es el salto más difícil que cualquier deportista de élite puede dar. Y Espinosa lo dio con consciencia y con humildad.

Una transición que no fue del todo ajena

Lo que facilitó el proceso fue que Espinosa nunca fue solo un atleta. Como capitán, ya asumía responsabilidades que rozaban las del cuerpo técnico: daba información en los calentamientos, apoyaba a sus compañeros y tomaba decisiones en el tatami que iban más allá de su propio rendimiento.

“Cuando era competidor, en los calentamientos y en las responsabilidades del cuerpo técnico, yo daba información y apoyaba. Eso hizo que la transición fuera un poco más sencilla”, explicó el nativo de San Juan de la Maguana, quien cumplirá 37 años en junio.

Su experiencia acumulada durante más de diez años como capitán — con medallas en torneos nacionales e internacionales, incluyendo la plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018 en la categoría -54 kg — fue precisamente lo que llevó a la Federación Dominicana de Taekwondo a confiarle esta responsabilidad.

Los maestros detrás del maestro

Espinosa no llegó a este rol solo. Detrás de su desarrollo como entrenador hay nombres que él mismo se encarga de destacar con gratitud.

El primero es Miguel Camacho, presidente de la Federación Dominicana de Taekwondo, a quien describe como una figura clave en su crecimiento tanto como atleta como ser humano. “Siempre me motivó a crecer en ambas facetas”, señaló.

También menciona a Óscar Maldonado y Yonder Pérez, quienes le brindan consejos constantes en su nuevo rol. Y especialmente a Ruddy Emmanuel Mateo, actual entrenador de la selección nacional y amigo personal, quien fue uno de los principales motivadores para que Espinosa explorara este camino y quien sigue siendo su maestro en el día a día.

La promesa para Santo Domingo 2026

Con los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 en el horizonte — del 24 de julio al 8 de agosto — Espinosa no esconde su ambición. La selección dominicana de taekwondo llega con un objetivo claro y declarado: romper el récord de medallas en la historia del país en este torneo.

“El enfoque y la preparación de los atletas criollos se ha ejecutado de manera correcta para tener éxito en el certamen regional”, aseguró el entrenador con la convicción de quien conoce el proceso desde adentro.

Jugar en casa, ante la afición dominicana, en el escenario más importante del año para el deporte regional, es una motivación extra que el equipo lleva en el pecho. Y Espinosa, que sabe lo que se siente competir bajo esa presión, está ahora del otro lado: preparando a los que van a sentirla.

El ciclo que se completa

La historia de Edward Espinosa es la de un deportista que entendió que el deporte no termina cuando termina la competencia. Que hay una segunda vida después del tatami, igual de exigente y quizás más gratificante: la de formar a quienes vendrán después.

De capitán a entrenador. Del protagonismo a la guía. Del yo al nosotros. Ese es el camino que eligió Edward Espinosa, y el taekwondo dominicano es mejor por ello.

Crédito:

Historia inspirada según datos originales: [COLIMDO](https://colimdo.org)