La natación de carreras representa uno de los espectáculos de mayor seguimiento y adrenalina dentro de los Juegos Panamericanos. Disputada en las instalaciones del Centro Acuático de la VIDENA —diseñado con especificaciones de nivel mundial y control de temperatura—, la disciplina abarca todas las distancias en los estilos libre, espalda, pecho, mariposa y combinados individuales, además de las vibrantes carreras por relevos.
El medallero de la natación panamericana es el escenario de una histórica rivalidad directa entre las dos mayores potencias de América: Estados Unidos y Brasil. La delegación estadounidense acude con una combinación de figuras olímpicas y promesas de primer nivel, mientras que la escuadra brasileña despliega a sus principales velocistas y fondistas. Detrás de ellos, Canadá ejerce una presión constante en la rama femenina, con apariciones destacadas de nadadores de México, Colombia, Argentina y Venezuela.
Entre los nadadores más esperados figura el fondista brasileño Guilherme Costa, conocido como «Cachorrão», quien busca revalidar su dominio en los 400, 800 y 1,500 metros libre. En las pruebas femeninas de velocidad y mariposa, las nadadoras canadienses y estadounidenses protagonizarán batallas de centésimas, mientras que la pechista argentina Macarena Ceballos y el velocista mexicano Jorge Iga intentarán quebrar la hegemonía de las dos grandes potencias.
Las pruebas reinas de los 50 y 100 metros estilo libre prometen llegadas de infarto donde el toque en la placa electrónica definirá a los campeones continentales. La sincronización de los relevos 4x100m libre y 4x100m combinado mixto cerrará las jornadas con un ambiente ensordecedor en las tribunas del Centro Acuático.