La NFL modificará su sistema de multas a partir de la temporada 2026, después de que la liga y la NFL Players Association (NFLPA) alcanzaran un acuerdo para cambiar la manera en que se castigan determinadas infracciones dentro del terreno de juego.
El nuevo modelo mantiene las sanciones económicas por faltas que puedan comprometer la seguridad de los jugadores, pero introduce una diferencia importante: la NFL quiere concentrar su respuesta disciplinaria en las conductas que presentan un mayor riesgo de provocar lesiones y endurecer las consecuencias para quienes reincidan.
Al mismo tiempo, el nuevo sistema busca reducir el impacto económico sobre aquellos jugadores que cometan una infracción de forma aislada.
El cambio representa una modificación significativa en la filosofía disciplinaria de la liga. La intención declarada por la NFL y la NFLPA es hacer el juego más seguro poniendo mayor énfasis en las técnicas de juego peligrosas, en lugar de castigar de la misma manera los errores ocasionales.
Cinco infracciones estarán bajo mayor vigilancia
Los jugadores continuarán siendo multados por infracciones como el uso ilegal del casco o el roughing the passer, pero cinco categorías recibirán especial atención:
- Tacleadas de caída de cadera (hip drop tackles).
- Tacleadas por el cuello de la camiseta (horse collar tackles).
- Lanzamientos o impactos con impulso peligroso (launching).
- Golpes contra jugadores indefensos.
- Bloqueos por el lado ciego (blindside blocks).
La principal novedad es que estas acciones estarán vinculadas a un sistema acumulativo.
Un jugador que cometa tres de estas infracciones durante una misma temporada será suspendido un partido.
De esta manera, la NFL busca diferenciar entre una acción aislada y un patrón de comportamiento. Una infracción ocasional no tendrá necesariamente las mismas consecuencias que la repetición de una técnica considerada peligrosa.
También habrá devolución de parte de las multas
El nuevo sistema no solamente aumenta las consecuencias para los reincidentes. También introduce un mecanismo destinado a aliviar el castigo económico para quienes tengan un expediente disciplinario limitado.
Si un jugador recibe una sola multa durante toda la temporada y esta corresponde a una de las cinco infracciones prioritarias, recuperará el 50 % del dinero pagado.
La devolución será todavía mayor para determinadas faltas que no estén incluidas entre esas cinco categorías.
Si un jugador recibe una sola multa en toda la temporada por una infracción diferente —como uso del casco o roughing the passer—, recibirá de vuelta el 100 % del importe de la multa.
La lógica es clara: la liga quiere reservar las consecuencias económicas más severas para quienes desarrollen un patrón de conductas peligrosas, mientras evita que un error aislado tenga un impacto financiero permanente.
Todos comienzan de cero en 2026
Otro elemento importante del nuevo sistema es que todos los jugadores comenzarán la temporada 2026 con un expediente limpio.
Las infracciones acumuladas no se trasladarán automáticamente desde temporadas anteriores. El sistema se reiniciará al comienzo de la campaña y las consecuencias dependerán de lo ocurrido durante ese nuevo curso.
Al terminar la temporada también se realizará un ajuste de los registros disciplinarios.
Si un jugador termina el año con un punto acumulado de cara a una eventual suspensión, ese punto desaparecerá al finalizar la campaña y comenzará la siguiente temporada nuevamente en cero.
Sin embargo, la reincidencia durante la misma temporada tendrá consecuencias adicionales.
Un jugador que sea sancionado dos veces por cualquiera de las infracciones contempladas en el nuevo sistema tendrá que reunirse al finalizar la temporada con representantes de la NFL, su coordinador y su entrenador de posición. Además, en ese escenario no tendrá derecho a recuperar dinero de las multas.
Así, el sistema introduce una especie de escalera disciplinaria: una infracción aislada puede tener una consecuencia económica reducida; la repetición genera mayor atención; y la tercera infracción de determinadas categorías puede terminar directamente en suspensión.
El derecho a apelar permanece intacto
El cambio no elimina una de las garantías existentes para los jugadores.
Quienes reciban una multa seguirán teniendo derecho a apelarla.
Por tanto, la modificación no supone que cualquier sanción pase automáticamente a formar parte del registro definitivo del jugador. El mecanismo de apelación continúa disponible dentro del sistema disciplinario de la liga.
La NFL amplía su enfoque sobre la salud
La reforma de las multas forma parte de un esfuerzo más amplio de la NFL por abordar la salud de sus jugadores.
La seguridad física ha sido durante años uno de los principales desafíos de la liga, particularmente por el impacto acumulativo de los golpes y las lesiones cerebrales. Pero el nuevo enfoque también contempla la salud mental.
La NFL está trabajando en una red de salud conductual destinada a ampliar el acceso de los jugadores y sus familias a recursos de salud mental. Según la información proporcionada, los jugadores tendrán acceso ilimitado a los profesionales incluidos en esta red en cada ciudad.
La iniciativa adquiere especial relevancia después de los casos de jugadores como Rondale Moore y Marshawn Kneeland, cuyas muertes por suicidio durante el último año aumentaron la atención sobre las necesidades de salud mental dentro de la NFL.
De esta manera, la liga está intentando abordar la salud de sus jugadores desde diferentes frentes: reducir las técnicas de contacto más peligrosas, castigar con mayor severidad la reincidencia y ampliar los recursos de atención psicológica y conductual.
El nuevo sistema de multas, por sí solo, no resolverá los problemas de seguridad del fútbol americano. Sin embargo, modifica el mensaje que la NFL quiere enviar: no se trata únicamente de imponer una sanción cada vez que ocurre una falta, sino de identificar las conductas que representan un riesgo mayor y actuar con más contundencia cuando un jugador insiste en ellas.
Para los futbolistas, la temporada 2026 comenzará sin antecedentes acumulados. Pero, una vez que empiece la competición, la repetición de determinadas acciones peligrosas podrá convertir una multa en una suspensión y cambiar de manera directa la disponibilidad de un jugador para su equipo.