En uno de los mayores escándalos de dopaje que hayan involucrado a Gran Bretaña en los Juegos Olímpicos, el equipo de relevo 4×100 fue despojado de la medalla de plata que había obtenido en Tokio el año pasado.
El retiro de la presea fue confirmado el viernes por el Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS), ante el dopaje en que incurrió C.J. Ujah. Este atleta compitió junto con Zharnel Hughes, Richard Kilty y Nethneel Mitchell-Blake para finalizar en el segundo puesto, una centésima de segundo detrás de Italia, durante la final realizada en agosto.
Pero una muestra tomada a Ujah después de la carrera en la capital japonesa presentaba las sustancias prohibidas ostarina y S-23, que son moduladores de los receptores selectivos de andrógenos y ayudan por lo tanto a ganar masa muscular.
De esta forma, el equipo de Canadá se quedará con la plata, mientras que la delegación de China subirá al podio para apoderarse del bronce al haber quedado en cuarto lugar en la carrera.
Ujah no rechazó la acusación de haber violado las normas antidopaje, pero el CAS indicó que el atleta de 27 años aseveró que no se dopó de manera intencional y que “la fuente de las sustancias prohibidas pudo haber sido la ingestión de un suplemento contaminado”. Ese argumento no fue aceptado por las autoridades.
Ahora, está suspendido y a la espera de un fallo sobre el castigo que le impuso la Unidad de Integridad en el Atletismo, que puede ser de varios meses, hasta años de inhabilitación para competir en torneos profesionales de la disciplina.