El atletismo se erige como el corazón indiscutible de los Juegos Panamericanos de Lima. Celebrado en la pista sintética del Estadio Atlético de la VIDENA, este deporte reparte la mayor cantidad de medallas de oro del evento a través de sus pruebas de velocidad pura, fondo, medio fondo, vallas, relevos, saltos, lanzamientos y las extenuantes pruebas de ruta por las avenidas de la capital.

Históricamente, Estados Unidos comanda la tabla general gracias a su inagotable cantera universitaria y profesional, pero el Caribe y Sudamérica han transformado este certamen en un territorio de paridad extrema. Países como Jamaica, Cuba, República Dominicana y Bahamas dominan las distancias cortas y los relevos, mientras que Brasil, México, Colombia y Canadá aportan el músculo competitivo en los lanzamientos, el salto con garrocha y las pruebas de larga distancia.

Entre las grandes luminarias del tartán destaca la dominicana Marileidy Paulino, campeona olímpica y mundial de los 400 metros planos, cuya zancada imperial la posiciona como la máxima atracción femenina de la pista. Junto a ella, el brasileño Alison dos Santos impone respeto en los 400 metros con vallas, escoltado por figuras como el velocista dominicano Alexander Ogando en los 200 metros y la marchista peruana Kimberly García, bicampeona mundial que correrá con el aliento de las gradas locales.

La competencia promete finales decididas por milésimas en los 100 metros planos masculinos y femeninos, duelos tácticos en los 1,500 metros y una pugna feroz en los relevos 4x100m y 4x400m mixtos. Asimismo, los atletas de salto triple y salto largo buscarán batir los récords continentales vigentes, asegurando una semana de intensidad pura en la pista atlética.