El ambiente en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte olía a adrenalina y sudor de guerreros. Este viernes no fue un día cualquiera: el Pabellón de Esgrima se convirtió en un campo de batalla donde 20 países se “fajaron” por los 126 boletos disponibles para los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
Pero ojo, que mientras los demás se sacaban el aire, nuestra Federación Dominicana de Karate (Fedokarate) estaba tranquila “en su esquina”. ¿Por qué? Porque como somos los anfitriones y los dueños del patio, ya tenemos 18 plazas aseguradas por derecho propio. ¡Aquí se respeta al dueño de la casa! Los nuestros no tuvieron que sudar en esta vuelta, pero ya están afilando los colmillos para julio.
Dominio regional: ¿Quiénes vienen por el oro?
La competencia estuvo “al garete”. En las modalidades de Kata por equipos, potencias como México, Colombia y Venezuela demostraron que no vienen a pasear a la Zona Colonial; vienen por el metal dorado. Los salvadoreños y guatemaltecos también dieron la sorpresa, colándose en casi todas las categorías y dejando claro que en Centroamérica el nivel está por las nubes.
En el Kumite (el combate puro y duro), la cosa se puso más picante. En los -60 kilos femenino, Janessa Fonseca de Puerto Rico y Paola Rubio de México sacaron chispas, mientras que en los pesados (+84 kilos masculino), el colombiano Sergio Rodríguez y el cubano Edgar Márquez demostraron que son verdaderas murallas humanas.
¡RD lista para el show!
El Ministro de Deportes, Kelvin Cruz, no se perdió ni un movimiento, premiando a los clasificados y confirmando que el país está listo para montar el mejor evento de la historia. José Luis Ramírez, el “mandamás” del karate dominicano, mandó un mensaje clarito: “Felicidades a los que pasaron, pero sigan entrenando, porque en julio aquí es que se va a saber quién es quién”.
Lo que se vivió fue solo un “calentamiento”. El nivel técnico fue calificado de “excepcional” por los expertos de la Confederación Panamericana. El mensaje para los karatecas dominicanos es uno solo: los rivales ya tienen su pase en la mano y vienen con hambre.
¿Podrá nuestra selección de karate defender el honor de la bandera y quedarse con el medallero en casa, o los visitantes nos amargarán la fiesta en el Pabellón? ¡Vayan preparando su quimono y su bandera, que lo que viene es candela pura!