En los últimos diez años, doce para ser algo más exacto, en materia deportiva dentro de Nueva Inglaterra, los Celtics llegaron a la final de la NBA en 2010, frente a los Lakers, peo fueron dominados por sus eternos rivales; por otro lado, los Medias Rojas de Boston ganaron dos anillos de Serie Mundial en 2013 y 2018 pero más allá de Celtics y Medias Rojas, si algo mantuvo con vida a la mística y a la tradición en esa parte de Estados Unidos, fueron los Patriotas.

Así es lectores y están los hechos, los hechos y Tom Brady para confirmarlo, los Patriots fueron los grandes dominadores del juego en tres títulos de Super Bowl, deberían bastar para dictar sentencia, pero no, está la huella de Tom Brady y también James White.

Legado

Y hablo de Brady y de White pues uno dependió del otro, ambos se fusionaron y Tom Brady es único en su clase, hoy, ya bien entrado en los 40 años sigue ahí, dando batalla en uno de los deportes más exigentes del mundo, pero igual, sin James White, la historia de Brady en este período de gloria, pudo haber sido diferente y el Super Bowl XI así lo demuestra.

Hace cinco años, cinco años que parecen una eternidad, los Patriots y los Falcons de Atlanta se enfrentaron en el juego final, un 5 de febrero y desde el comienzo, los de Georgia se mostraron superiores y no pararon hasta dejar una pizarra de 3-28 a su favor, todo parecía decidido, pero con Tom Brady en cancha, no hay nada imposible y el mariscal sacó la casta para de a poco ir metiendo a su equipo en el juego, contando con el apoyo inconmensurable de James White.

La historia

Tal como lo cuenta el Boston Globe, a solo 50 segundos del final, el increíble James White marcó un touchdown, touchdown épico, ya guardado en los libros y en la memorabilia, una anotación que empató el choque y propició la prórroga, momento en el que los Patriots tomaron la ventaja decisiva de 34 -28.

Los registros de White, en ese partido son de leyenda, 14 recepciones, 129 yardas, 3 touchdowns y una conversión de 2 puntos, validos de para ser el MVP, pero como siempre Brady se robó el show, aunque estuvo de acuerdo en que su compañero lo merecía y en honor a ello, le obsequió una camioneta.

El perfil

James White había sido elegido en 2014 por los Patriots y estaría buscando su novena campaña en la NFL, luego de firmar una extensión de 2 años y 5 millones en marzo último, pero hace minutos se dio a conocer, de modo sorpresivo que a sus 30 años dice adiós, cuando conmoción en Nueva Inglaterra y en el mundo del deporte en general.

Y pudo haber sido una noticia cualquiera, de un jugador cualquiera pero no, están los tres títulos de Super Bowl, aquella actuación en 2017 y ser además el hecho de ser uno de los grandes referentes de la franquicia más ganadora del fútbol americano junto a los Pittsburgh Steelers, con seis coronas.

Todo indica a que sus problemas en la cadera, los mismos que lo limitaron en las últimas campañas, incluso a jugar solo tres encuentros en 2021, esta lesión es la causa de este retiro precipitado.

White se despidió agradeciendo a los fanáticos, a la presidencia que encabeza, Jonathan Kraft, al entrenador Bill Belichik y desde ya la sensación de vacío en el Gillete Stadium y en todo Foxborough, será enorme.