Si usted pensaba que los dominicanos solo servimos para dar palos en un play o saltar vallas, prepárese para cambiar de opinión. Lo que pasó el pasado fin de semana en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte no fue una simple competencia, fue una exhibición de poderío acuático. El Dominican Republic International Swim Open 2026 dejó claro que el “Plátano Power” también flota, y lo hace más rápido que nadie.
Cuatro de los nuestros no solo ganaron oro, sino que humillaron el cronómetro para sellar su pasaporte directito a los Juegos Panamericanos de Lima 2027. Aquí no se anduvo en “chercha”; se nadó para hacer historia.
Jianna Amores: La “bebé” que puso a temblar a las veteranas
La verdadera bomba del torneo tiene nombre y apellido: Jianna Amores. Con apenas 15 años, esta muchachita se convirtió en la sensación viral del evento. Jianna voló sobre el agua en los 100 metros mariposa con un tiempo de 1:00.99, convirtiéndose en apenas la segunda mujer en la historia dominicana en bajar del minuto en esa modalidad. ¡Una locura! Anote ese nombre, porque esa niña viene por todo en Lima y en los Centroamericanos 2026.
Núñez y la barrera de los 50 segundos
El vegano Javier Núñez, nuestro atleta olímpico, demostró por qué es el “papá” de la velocidad. El viernes, Javier detuvo el reloj en 49.49 en los 100 metros libres. Para que usted entienda la magnitud: es apenas el segundo dominicano en toda la historia que logra romper la mítica barrera de los 50 segundos. ¡Eso es velocidad pura, señores!
La elegancia de Piñeiro y la estirpe de Jiménez
Por otro lado, Anthony Piñeiro dio una cátedra de técnica en los 200 metros espalda (2:03.79), asegurando que el relevo generacional está en buenas manos. Y qué decir de la esbelta Elizabeth Jiménez, quien no se conformó con un boleto y sacó dos: uno en los 100 y otro en los 200 metros espalda. Elizabeth sigue demostrando que es la reina indiscutible de esta modalidad en el país.
¿Qué sigue para estos tiburones?
Radhamés Tavárez, presidente de la FEDDA, no podía ocultar la sonrisa. El éxito fue total, pero el mensaje es claro: Lima 2027 es la meta lejana, pero el “juidero” real viene ahora en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en nuestra propia casa.
En los colmadones ya se comenta: la natación dominicana ha dejado de ser “el relleno” de las delegaciones para convertirse en una mina de medallas.
¿Crees que este grupo pueda traer el oro panamericano para RD o la competencia en Lima será demasiado fuerte? ¡Saquen su bandera, preparen la fría y opinen, que estos tiburones tienen hambre de gloria!