Un paso más hacia la gloria
En una jornada histórica en el Arthur Ashe Stadium, Carlos Alcaraz confirmó su gran momento de forma al derrotar a Novak Djokovic en sets corridos, avanzando a la final del US Open 2025. El murciano, campeón en 2022, buscará repetir la hazaña en el último Grand Slam del año y sumar su segundo trofeo en Nueva York.
Primer set: precisión y control absoluto
El partido arrancó con un quiebre temprano de Alcaraz que marcó la pauta. Aunque Djokovic reaccionó y puso intensidad en su saque, el español mantuvo la calma y cerró el parcial por 6-4, mostrando su capacidad para capitalizar los momentos clave y sostener la presión en los puntos decisivos.
Segundo set: resistencia y mentalidad en el tie-break
El segundo set fue un auténtico pulso de tenis de alto nivel. Djokovic igualó en 5-5 y consiguió un quiebre que parecía cambiar el rumbo del parcial, pero Alcaraz respondió con solidez, recuperando el saque y llevando el set a un tie-break, donde se impuso 7-4. La combinación de potencia, velocidad y precisión del murciano marcó la diferencia en los momentos críticos.
Tercer set: dominio total y desgaste de Djokovic
En el tercer parcial, el físico comenzó a pasar factura a Djokovic, quien necesitó asistencia médica para aliviar la tensión muscular. Alcaraz aprovechó la oportunidad, quebrando el saque del serbio desde el inicio y desplegando un juego agresivo que lo llevó a cerrar el set por 6-2, asegurando su lugar en la final sin ceder parciales.
Próximo desafío: Sinner o Auger-Aliassime
Ahora, Alcaraz esperará al ganador de la segunda semifinal, que enfrenta al italiano Jannik Sinner, número uno del mundo, ante el canadiense Felix Auger-Aliassime, ubicado en el puesto 27 del ranking ATP. El encuentro se jugará este domingo 7 de septiembre, con horario a confirmar, y definirá quién se medirá con el español en la final del US Open 2025.
Rumbo a la gran definición
Con esta victoria, Carlos Alcaraz reafirma su estatus como uno de los grandes del tenis actual y se perfila como uno de los favoritos para levantar su segundo trofeo en Flushing Meadows. Su combinación de talento, resistencia y mentalidad competitiva lo coloca en el centro de todas las miradas para la final que definirá al campeón del US Open 2025.