El paso de Carlos Alcaraz por las pistas de Flushing Meadows está dejando una huella imborrable que desafía tanto la lógica médica como los libros de récords. Tras haber estado alejado del circuito profesional durante 139 días por una lesión en la muñeca derecha, el tenista de El Palmar ha firmado el retorno más impactante en la élite masculina desde que Rafael Nadal asombrara al mundo con su doble coronación en Melbourne a principios de 2022.

En aquel inicio de campaña memorable, el balear reapareció levantando el título preparatorio del ATP 250 de Melbourne en Flinders Park para luego conquistar el trofeo Norman Brookes en el Abierto de Australia, remontando dos sets en contra a Daniil Medvedev cuando los modelos estadísticos le otorgaban apenas un 4% de probabilidad de triunfo tras ceder las dos primeras mangas. Alcaraz tomó como espejo tanto a Nadal como a Roger Federer, recordando con convicción antes de saltar a la pista neoyorquina que “Federer y Nadal demostraron que es posible ganar un Grand Slam después de estar mucho tiempo parados”.

Efectividad sin precedentes en Flushing Meadows

El triunfo de Alcaraz sobre el estadounidense Tommy Paul en los octavos de final no solo le otorgó el boleto a los cuartos de final, sino que elevó su registro a cotas jamás vistas en la Gran Manzana:

Récord histórico de efectividad: El español acumula 28 victorias en 31 partidos disputados en el US Open, lo que representa la mayor tasa de efectividad de cualquier tenista en la Era Open en este torneo.

El reto de la preparación: A sus 23 años, Alcaraz persigue el octavo Grand Slam de su carrera profesional. De lograrlo, romperá una barrera estadística absoluta, pues nadie en la historia ha levantado el título del Abierto de los Estados Unidos sin haber competido previamente en los Masters 1000 de Canadá o Cincinnati desde que se crearon los torneos TMS en 1990.

El precedente de Federer: En lo que va de siglo XXI, únicamente Roger Federer ha sido capaz de revalidar con éxito la corona de Nueva York (al imponerse en cinco ediciones consecutivas entre 2004 y 2008). Carlitos afronta la oportunidad de unirse a ese selecto palmarés como bicampeón consecutivo.

Cruce de cuartos ante Shelton y el fin de una era en el circuito

En la ronda de los ocho mejores, el camino de Alcaraz se cruzará con el potente zurdo local Ben Shelton, en un choque que además dejó una de las notas históricas más trascendentales de la temporada.

Shelton selló su pase a cuartos tras eliminar al griego Stefanos Tsitsipas. Con la caída del tenista heleno, se puso fin a una racha ininterrumpida de 149 años: por primera vez en la historia del tenis desde el primer torneo de Wimbledon en 1877, no habrá ningún semifinalista con revés a una mano en ninguno de los cuatro torneos de Grand Slam del año calendario.

La derrota de Tsitsipas certifica un cambio de guardia generacional y técnico en el circuito ATP, marcando el declive de uno de los golpes más estéticos y tradicionales del deporte de la raqueta frente al dominio contemporáneo del revés a dos manos.

Con la atención de los aficionados enfocada en la sesión del martes en el Arthur Ashe Stadium, Alcaraz buscará mantener su ritmo arrollador ante Shelton y dar otro paso decisivo para transformar su regreso en una de las hazañas más legendarias del tenis moderno.