La elegancia y la experiencia volvieron a brillar sobre el césped sagrado de Londres. El búlgaro Grigor Dimitrov aseguró su presencia en la tercera ronda de Wimbledon por cuarto año consecutivo, luego de derrotar con solvencia, clase y un tenis de alta escuela al checo Jakub Mensik con parciales de 7-6 (5), 4-6, 7-5 y 6-3.

A sus 35 años, el veterano jugador balcánico demostró que su tenis sigue completamente vigente para las grandes citas. Dimitrov tuvo que apelar a toda su variedad de golpes para frenar a Mensik, considerado uno de los jóvenes más peligrosos y de juego más físico del circuito. Aunque el checo llegó a tener encarrilado el cuarto set e intentó forzar el parcial definitivo, el búlgaro reaccionó a tiempo para sellar el triunfo tras tres horas y 18 minutos de intensa acción.

Esta victoria representa un desahogo especial para Dimitrov, siendo la primera vez que logra vencer a Mensik en tres enfrentamientos personales. Con este resultado, Grigor intenta espantar los fantasmas de la edición pasada, cuando tuvo que retirarse dramáticamente por lesión en los octavos de final mientras jugaba un partido al límite frente al número uno del mundo y eventual campeón, Jannik Sinner.

Cita de alto voltaje ante Berrettini

El triunfo cobra un valor añadido en las estadísticas del búlgaro, significando su primera victoria ante un jugador del Top 20 desde la temporada 2024. Con el boleto asegurado en la ronda de los mejores 32, el camino no se torna más sencillo para el búlgaro, quien busca emular aquella mítica edición de 2014 donde alcanzó las semifinales del torneo.

En la tercera fase, Dimitrov protagonizará uno de los duelos más atractivos y esperados de la semana en la superficie de hierba, ya que se medirá cara a cara frente al italiano Matteo Berrettini, quien viene con el ritmo en alto tras eliminar en su respectivo compromiso al francés Arthur Fils por 6-4, 7-5, 3-6 y 6-3.