Roger Federer es mucho más que un campeón en la cancha. Desde su retiro en 2022, ha consolidado su lugar en la historia del tenis y el deporte como un ícono de dedicación, respeto y excelencia. En el competitivo mundo del tenis, donde solo tres figuras acapararon los mayores logros durante más de una década –Federer, Nadal y Djokovic–, el suizo ha sido admirado no solo por sus 20 títulos de Grand Slam, sino también por la forma en que enfrentó la competencia y su vida fuera de las pistas. Ivan Ljubičić, exentrenador del suizo, compartió en el programa Retour Gagnant de Eurosport detalles que confirman cómo Federer cuidaba cada aspecto de su vida deportiva con una mentalidad ganadora única.
La perfección en cada detalle
Ivan Ljubičić, quien acompañó a Federer desde 2016 hasta su retiro, describió al suizo como un ejemplo de diligencia y perfección. “Federer era perfecto en todo lo que hacía: desde las entrevistas hasta las cenas. Preparaba cada detalle con precisión, lo que me dejaba sin palabras”, señaló el croata, evidenciando el nivel de disciplina que definió a Federer. Para Ljubičić, trabajar junto a Federer significaba aprender de alguien que entendía que el profesionalismo abarca mucho más que el rendimiento en la cancha; es un estilo de vida.
— Alejandro Sanchez (@SopaDecuis) November 9, 2024
El respeto de sus rivales
No solo su entrenador se ha rendido ante el legado de Federer. Novak Djokovic, quien ha logrado una cantidad de títulos sin precedentes, expresó su respeto hacia Federer con una carta en redes sociales, donde remarcó: “Fue un honor competir contigo. Tu carrera ha sido un ejemplo de excelencia e integridad”. Estas palabras reflejan la profunda influencia que Federer ha dejado en sus rivales, quienes lo ven como una inspiración más allá de los títulos o récords.
Por su parte, Rafael Nadal, eterno rival y gran amigo de Federer, recordó una conversación significativa que ambos tuvieron sobre la importancia del “legado”. Durante una visita a su academia, Nadal compartió que discutieron cómo desean ser recordados, concluyendo que ambos priorizan ser recordados como personas ejemplares, más allá de los títulos. “Vivimos en una sociedad que se centra en el qué y el ahora, pero queremos destacar el cómo. Los valores y la integridad son lo que queremos dejar a las futuras generaciones”, reflexionó el mallorquín.
Roger Federer dejó el tenis competitivo, pero su legado continúa vivo. Las palabras de su exentrenador y sus más grandes rivales revelan una visión de la excelencia que va más allá de la pista y que inspira a las nuevas generaciones. La filosofía de vida de Federer, su profesionalismo y humildad, han hecho de él un modelo a seguir para atletas y admiradores en todo el mundo.