Montecarlo vuelve a encender la chispa competitiva de Alejandro Davidovich Fokina. Tres años después de alcanzar su primera final de Masters 1000 en el Principado, el tenista español regresó al escenario que marcó un antes y un después en su carrera con una trabajada victoria ante Ben Shelton (6-7(2), 6-2, 6-1), avanzando así a los octavos de final del torneo. A sus 25 años, y con una temporada en la que ya ha disputado dos finales ATP, Davidovich demuestra que sigue siendo una amenaza para los mejores del circuito, especialmente sobre tierra batida.
Un talento forjado entre Málaga y Wimbledon
Alejandro Davidovich Fokina nació el 5 de junio de 1999 en La Cala del Moral, Málaga, en el seno de una familia rusa. Su padre, Edvard Mark Davidovich, es ciudadano ruso-sueco, y su madre, Tatiana Fokina, también es de origen ruso. Su carrera internacional comenzó a despegar en 2017, cuando conquistó el título de Wimbledon en la categoría junior sin ceder un solo set, una hazaña que anticipaba su potencial entre los profesionales.
En 2019, tras perder tres finales Challenger, logró su primer título en el circuito al vencer a Jaume Munar en la final de Sevilla. Ese mismo año firmó su primera victoria ATP en Estoril ante Taylor Fritz y se clasificó para las Next Gen Finals de Milán.
Ascenso meteórico y batallas contra los grandes
Davidovich irrumpió con fuerza en el circuito ATP durante 2020 y 2021. En ese lapso consiguió sus primeros triunfos en Grand Slams y Masters 1000, alcanzando los octavos de final en el US Open y cuartos en Roland Garros. Fue también en Montecarlo 2021 donde celebró su primera victoria ante un top 10, el italiano Matteo Berrettini.
El gran punto de inflexión llegó en abril de 2022, cuando firmó su actuación más impactante: finalista del Masters 1000 de Montecarlo. En su camino, eliminó a figuras como Novak Djokovic, Taylor Fritz y Grigor Dimitrov antes de caer en la final ante Stefanos Tsitsipas. Aquella semana lo catapultó hasta el puesto 27 del ranking ATP y confirmó que estaba listo para competir entre los mejores del mundo.
Finales, victorias resonantes y una sólida carrera en Masters 1000
Aunque aún no ha conquistado un título individual ATP, Davidovich ha alcanzado tres finales en el circuito principal: Montecarlo 2022, Delray Beach 2025 y Acapulco 2025. En dobles, sí ha levantado un trofeo, en Santiago de Chile (2020) junto a Roberto Carballés.
En torneos de la categoría Masters 1000 ha logrado resultados destacados: cuartos de final en Montecarlo 2021, Indian Wells y Toronto en 2023, y semifinales en Canadá ese mismo año tras vencer a jugadores como Alexander Zverev y Casper Ruud.
Merci Paris 👋🏼🔜🌱 pic.twitter.com/zdxPnbpirD
— Alejandro Davidovich Fokina (@alexdavidovich1) June 1, 2024
Actualidad y temporada 2025: dos finales y 15 triunfos
Tras una temporada 2024 irregular marcada por lesiones —que incluso le impidieron participar en Wimbledon y en los Juegos Olímpicos—, Davidovich ha comenzado 2025 con un nivel más consistente. Ya acumula 15 victorias y 8 derrotas, con dos finales alcanzadas: en Delray Beach (cayó ante Miomir Kecmanovic) y en Acapulco (derrota frente a Tomas Machac).
Su regreso a Montecarlo ilusiona no solo por el significado simbólico que tiene este torneo en su carrera, sino también por lo convincente de su debut: superó al joven Ben Shelton en tres sets y demostró solidez física y mental para competir de tú a tú con la nueva generación.
Actualmente ocupa el puesto 64 del ranking ATP, aunque en agosto de 2023 alcanzó su mejor clasificación histórica como número 21 del mundo. Con 25 años y mucho recorrido por delante, su objetivo sigue siendo claro: consolidarse entre los mejores y conquistar su primer título ATP individual.
Una carrera que aún promete mucho
La trayectoria de Davidovich Fokina es un ejemplo de perseverancia y evolución. Desde su irrupción como campeón junior de Wimbledon hasta sus actuaciones brillantes en Masters 1000, el malagueño ha demostrado ser un competidor feroz y versátil, capaz de poner en aprietos a cualquier rival.
Aunque las lesiones y la irregularidad han frenado por momentos su ascenso, su presente competitivo en 2025 invita a pensar que el gran salto aún está por venir. Con una gira sobre tierra batida en pleno desarrollo y Montecarlo como testigo, Alejandro vuelve a pisar fuerte sobre su superficie favorita.
Montecarlo le abrió las puertas al gran circuito y ahora puede volver a marcar el camino hacia la cima. Alejandro Davidovich Fokina no ha dicho su última palabra. Con talento, experiencia y una ambición intacta, el tenista malagueño busca que 2025 sea, por fin, el año en que logre levantar su primer trofeo ATP. Y en tierra batida, su terreno natural, todo es posible.