Chauncey Billups, exjugador estrella y actual entrenador de los Portland Trail Blazers, se presentó este lunes ante la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York en Brooklyn, donde se declaró no culpable de conspiración para cometer fraude electrónico y lavado de dinero. Las autoridades federales lo acusan de integrar una trama denominada “Royal Flush” que habría manipulado al menos 25 partidas de póker de alto nivel en ciudades como Manhattan, Las Vegas, Miami y los Hamptons, usando tecnología para hacer trampa y obteniendo supuestas ganancias indebidas que superan los siete millones de dólares.
El caso involucra a 31 acusados vinculados a las partidas de póker, entre ellos los exjugadores Damon Jones y Terry Rozier, así como personas relacionadas con familias de la mafia de Nueva York. Según la fiscalía, Billups habría actuado como una cara famosa para atraer apostadores. En la audiencia, el juez federal Ramon Reyes fijó una fianza de cinco millones de dólares para Billups, quien entregó su pasaporte y debe atender restricciones financieras y de contacto. Su familia asistió firmando la garantía de la fianza.
Durante la sesión, celebrada en la sala ceremonial del tribunal debido a la cantidad de procesados, se confirmó que algunos acusados ya están negociando acuerdos de culpabilidad y el juez estableció como fecha tentativa de inicio del juicio el próximo septiembre. La fiscalía procesa un volumen significativo de pruebas, incluidas fotos, documentos y registros digitales. La siguiente audiencia de seguimiento se realizará el 4 de marzo a las 2:00 p.m. (hora del este).
Paralelamente, un expediente adicional involucra a Rozier y Jones, acusados de filtrar información no pública sobre lesiones en la NBA para favorecer apuestas, alterando intencionadamente la dinámica de ciertos partidos. Ambos casos se encuentran en fase preliminar, con todos los implicados declarados no culpables hasta el momento.
La NBA suspendió inmediatamente a Billups tras su detención, enfatizando la importancia de la integridad dentro del torneo. Según la investigación, el caso representa uno de los mayores escándalos de integridad en la historia reciente de la NBA por la presencia de figuras activas y sus supuestos vínculos con el crimen organizado.