El Comité Olímpico Internacional (COI) dio este jueves un paso significativo en el complejo escenario geopolítico del deporte mundial: recomendó a las federaciones internacionales que levanten las sanciones impuestas a los deportistas y equipos de Bielorrusia, vigentes desde que Rusia — con el apoyo de ese país — invadió Ucrania en febrero de 2022.
La decisión fue adoptada por el Comité Ejecutivo del COI en su reunión en Lausana, Suiza, bajo la presidencia de Kirsty Coventry.
El argumento del COI
El organismo fue claro en su justificación, reiterando un principio que ha defendido desde el inicio del conflicto:
“La participación de los deportistas en competiciones internacionales no debe verse limitada por las acciones de sus gobiernos, incluyendo su participación en una guerra o conflicto.”
El COI también subrayó la defensa del “derecho fundamental de los deportistas a acceder al deporte y competir libres de injerencias políticas o presiones gubernamentales”, y señaló que el Comité Olímpico Nacional de Bielorrusia “está en regla y cumple con la Carta Olímpica”.
Un argumento adicional a favor de Bielorrusia: en los Juegos Olímpicos de París 2024 y en los Juegos de Invierno de Milán Cortina 2026, los deportistas bielorrusos compitieron como neutrales “sin incidentes dentro ni fuera de la pista”.
Rusia: diferente tratamiento
El caso ruso es más complejo. El COI mantiene su postura favorable a las restricciones para los deportistas y equipos rusos, aunque admite que está “revisando el asunto” a través de su Comisión de Asuntos Jurídicos mediante “un diálogo constructivo” con el Comité Olímpico Ruso (COR).
La razón principal para mantener la cautela con Rusia es la preocupación por las recientes informaciones de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) sobre sus investigaciones al sistema antidopaje ruso. “El Comité Ejecutivo del COI desea comprender mejor esta situación”, señaló el comunicado.
El contexto: un panorama dividido
La recomendación del COI llega en un momento en que las federaciones internacionales están tomando caminos diferentes respecto a Rusia y Bielorrusia:
Federaciones que ya levantaron restricciones:
- Natación
- Judo
- Taekwondo
Federaciones que mantienen la prohibición:
- Atletismo — sigue prohibiendo la participación en campeonatos y mítines internacionales
Competiciones por equipos:
- Fútbol, baloncesto y balonmano mantienen cerradas las puertas a los equipos rusos
- La UEFA permite la participación de equipos bielorrusos, aunque en terreno neutral y a puerta cerrada
El Comité Paralímpico Internacional ya permitió en los Juegos de Milán Cortina que rusos y bielorrusos volvieran a participar con sus emblemas nacionales — algo que no ocurría desde Sochi 2014.
Los Juegos de Los Ángeles 2028 en el horizonte
El timing de la recomendación no es casual. El COI señaló que el período de clasificación para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y los Juegos Olímpicos de la Juventud de Invierno Dolomiti Valtellina 2028 comienza este verano. Con ese calendario en mente, definir el estatus de los deportistas bielorrusos y rusos se vuelve urgente.
El COI reconoció la complejidad del momento:
“Mientras el COI continúa afrontando las realidades y consecuencias cada vez más complejas del contexto geopolítico actual, incluyendo el creciente número de guerras y conflictos, y en medio de una creciente inestabilidad global, debe mantener su misión de preservar una plataforma deportiva verdaderamente global y basada en valores que brinde esperanza al mundo.”
El debate que no cierra
La decisión del COI no estará exenta de polémica. Ucrania y sus aliados han presionado consistentemente para mantener las sanciones mientras la guerra continúe. Para muchos, levantar las restricciones a Bielorrusia — un país que facilitó la invasión — envía un mensaje equivocado.
Para el COI, la respuesta es la separación entre deporte y política. Un principio noble en teoría, pero que en la práctica resulta cada vez más difícil de sostener en un mundo donde ambas esferas están más entrelazadas que nunca.