El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, cuestionó públicamente al FC Barcelona y a Javier Tebas durante la asamblea de socios, señalando presuntas irregularidades y disputas institucionales en el marco del caso Negreira.
Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, realizó duras declaraciones en la asamblea de socios compromisarios celebrada en Madrid este domingo. Pérez arremetió contra el FC Barcelona por la relación económica con José María Enríquez Negreira, exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, y responsabilizó a Javier Tebas, presidente de LaLiga, de la situación institucional actual.
El dirigente madridista afirmó que “no es normal que el Barcelona haya pagado al vicepresidente de los árbitros más de 8 millones de euros durante al menos 17 años”, y subrayó que dicho período coincide con los mejores resultados deportivos del club catalán. Remarcó que el Real Madrid es “el único club personado en el juicio” por el caso Negreira y mostró su desacuerdo ante los pedidos de archivar la investigación.
Durante la asamblea, Pérez presentó datos comparativos sobre expulsiones en LaLiga y en competiciones europeas. Señaló que hasta 2021, el Real Madrid acumulaba un saldo neto de dos expulsiones mientras que el Barcelona tenía 61. Además, afirmó que los saldos de expulsiones en competiciones europeas eran similares para ambos clubes en el mismo periodo.
Florentino también criticó a Javier Tebas por el intento de organizar un partido oficial en Estados Unidos entre Villarreal y Barcelona, una iniciativa que finalmente fue vetada. Según Pérez, todos los clubes y jugadores se opusieron y únicamente el Real Madrid presentó una queja formal ante el Consejo Superior de Deportes.
Estas declaraciones ocurren en un contexto de alta tensión institucional en LaLiga 2025-26, en medio de la investigación del caso Negreira y las disputas entre Real Madrid, Barcelona y la organización del torneo. Para los aficionados dominicanos, el tema impacta en el prestigio de una de las ligas más seguidas del país y se conecta con la cancelación del partido oficial en Miami, que buscaba afianzar la presencia de LaLiga en el mercado estadounidense.