Preocupación en la previa: dos piezas clave entre algodones
En la antesala del partido de ida de la Recopa Sudamericana frente a Flamengo, Lanús vivió días de incertidumbre. Tanto Rodrigo Castillo, goleador del equipo, como Marcelino Moreno, su enganche titular, arrastraban molestias físicas que los pusieron en duda para el choque decisivo en La Fortaleza.
Según el parte médico oficial, Castillo sufría un edema muscular en la cara anterior del muslo izquierdo, mientras que Moreno padecía una metatarsalgia en el pie izquierdo. Por estas dolencias, ambos quedaron descartados para el partido previo ante Independiente por el Torneo Apertura y su presencia ante el conjunto brasileño era una incógnita hasta último momento (TyC Sports, FM del Sol).
Castillo, de la incertidumbre al gol clave
A pesar de los pronósticos poco alentadores, Rodrigo Castillo finalmente fue incluido entre los convocados y saltó al campo en la final ante Flamengo. Su presencia resultó determinante: a falta de 10 minutos para el cierre del partido, el delantero marcó el gol de la victoria parcial, desatando la euforia en el estadio y dándole a Lanús una ventaja clave de cara a la revancha.
Castillo, que llegó a Lanús a mediados del año pasado proveniente de Gimnasia La Plata, se consolidó rápidamente como pieza fundamental: en 30 partidos, convirtió 12 goles y dio 4 asistencias. En lo que va del año, había jugado todos los encuentros posibles, con un gol y tres asistencias, demostrando su importancia en el esquema del DT.
El estado de Moreno y lo que viene
Por su parte, Marcelino Moreno no pudo ser de la partida y su evolución será seguida de cerca en los próximos días. El cuerpo técnico evaluará su recuperación para definir si podrá estar en la revancha en Brasil, donde Lanús buscará sellar la consagración.
La serie sigue abierta y el cuerpo médico del Granate trabaja contrarreloj para recuperar a sus figuras. El gol de Castillo le da aire al equipo, pero el desafío en el Maracaná será mayúsculo.