Un Regreso Cargado de Significado

El jueves 20 de febrero de 2026 no es una fecha más para el baloncesto español: marca el retorno de Ricky Rubio a la Copa del Rey, exactamente 5.486 días después de su última final copera, cuando en 2011 levantó el trofeo con el Barcelona. Hoy, con 35 años, Rubio vuelve a la competición que lo vio brillar por primera vez, ahora con la camiseta del Joventut, el club donde debutó profesionalmente y con el que ganó su primera Copa a los 17 años, en 2008.

Rubio, que atravesó una pausa en su carrera para priorizar su salud mental, define su presente con una sola palabra: “disfrutar”. “He vuelto para disfrutar y lo estoy haciendo cada día”, declaró en la previa del torneo, reflejando un cambio de perspectiva tras años de exigencia en la élite mundial.

De la NBA a la Penya: Un Viaje de Resiliencia

La trayectoria de Rubio es singular: tras su explosión precoz en Europa, emigró a la NBA, donde jugó más de una década y consolidó su reputación como uno de los bases más inteligentes y creativos del circuito. Sin embargo, en 2023 decidió detenerse para atender su salud mental, un gesto que fue valorado tanto por colegas como por aficionados.

Su regreso al Joventut esta temporada no estuvo marcado por expectativas desmedidas. “Al comienzo de la temporada no me fijé ninguna expectativa”, confesó en entrevista con la Cadena SER. El objetivo, más que los títulos, es reencontrarse con el juego y aportar experiencia a un equipo joven que no levanta la Copa desde 2008.

El Desafío en Valencia: Experiencia vs. Localía

El sorteo de la Copa del Rey de este año deparó un debut exigente: la Penya enfrenta al Valencia Basket, anfitrión y favorito, en el imponente Roig Arena, ante más de 2.600 seguidores locales. Si bien el Joventut venció recientemente al Valencia en la Liga Endesa, la historia indica que el equipo local suele ser difícil de batir en su casa: solo tres equipos lo lograron en toda la temporada.

La experiencia, sin embargo, es un activo de la Penya: entre Rubio, Ante Tomic y Adam Hanga suman 10 títulos coperos, frente a los tres que ostenta todo el plantel del Valencia. “Son tiempos muy diferentes, tanto a nivel personal como para el equipo”, reflexiona Rubio, quien destaca la ilusión y el compromiso del grupo pese a la baja sensible de Sam Dekker.