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La vida sin LeBron James no pudo haber comenzado de peor manera para Los Angeles Lakers. Con su estrella fuera de acción debido a una lesión en la ingle que lo mantendrá alejado de las canchas por varias semanas, el equipo angelino tenía una oportunidad dorada para recomponerse tras la derrota ante los Boston Celtics y retomar la senda del triunfo contra unos Brooklyn Nets en crisis. Sin embargo, lo que parecía una ocasión ideal para fortalecerse se convirtió en un tropiezo doloroso: los Lakers cayeron 111-108 después de que Luka Doncic errara un desesperado lanzamiento desde media cancha en el último segundo.
La derrota no fue solo un golpe en la clasificación, sino también una muestra de los problemas estructurales del equipo sin su máxima figura. JJ Redick, entrenador de los Lakers, no ocultó su frustración tras el partido y fue tajante en su evaluación: el equipo mostró una actitud displicente y una falta de compromiso en los momentos clave.
“Solo queríamos tomar atajos. ¿Quieres ser un buen equipo en la NBA? ¿Quieres ganar? Hay que hacer el trabajo duro”, declaró Redick, según Jovan Buha de The Athletic.
La crítica del entrenador refleja una realidad innegable: sin LeBron James, los Lakers no pueden depender solo del talento de sus jugadores. La falta de comunicación en defensa, las pérdidas de balón y la desconexión en ataque fueron factores determinantes en la derrota ante Brooklyn.
Los Lakers fallan en los detalles y lo pagan caro
El análisis de Redick tiene fundamento. En el partido contra los Nets, los Lakers mostraron una versión errática y vulnerable. Perdieron 15 balones, permitieron demasiadas segundas oportunidades a su rival y, en general, jugaron con una intensidad inferior a la que los había llevado a ganar ocho encuentros consecutivos antes de su reciente caída ante los Celtics.
El aspecto más preocupante fue la falta de ejecución ofensiva en momentos clave. Con la defensa de Brooklyn enfocada en anular a Luka Doncic, el equipo no encontró respuestas colectivas. Doncic, aunque registró un triple-doble con 22 puntos, 12 rebotes y 12 asistencias, tuvo una noche para el olvido en términos de efectividad: encestó apenas 8 de sus 26 intentos de campo, reflejando la dificultad que tuvo para generar tiros cómodos sin la presencia de James en la cancha.
Además, los Lakers fueron dominados en la lucha por los rebotes ofensivos, una situación que permitió a los Nets anotar puntos de segunda oportunidad y mantenerse en el partido hasta los minutos finales. Estos errores de ejecución, que pueden parecer detalles menores, fueron suficientes para inclinar la balanza en favor de Brooklyn.
Luka Doncic y el reto de liderar sin LeBron James
La ausencia de LeBron James deja un vacío enorme en la estructura de los Lakers, no solo en términos de producción ofensiva, sino también en liderazgo y presencia en los momentos decisivos. A lo largo de la temporada, James y Doncic han demostrado que pueden complementarse bien en ataque, con el esloveno manejando la ofensiva y LeBron aprovechando su inteligencia para jugar sin balón. Sin embargo, sin James en la cancha, las defensas rivales pueden enfocarse exclusivamente en Doncic, obligándolo a tomar decisiones más difíciles.
El partido contra los Nets expuso esta nueva realidad. Doncic tuvo que forzar más tiros de lo habitual, y la falta de otras opciones confiables en ataque complicó aún más la tarea de los Lakers. Si bien el esloveno es un talento generacional, la pregunta sigue en el aire: ¿puede liderar a este equipo sin la presencia de LeBron?
La respuesta comenzará a definirse en los próximos partidos, especialmente en el enfrentamiento del jueves contra los Milwaukee Bucks. Será una prueba de fuego para los Lakers, que necesitan ajustar su estrategia y mostrar un mayor nivel de disciplina y compromiso si quieren mantenerse en la pelea por los playoffs.
¿Alarma encendida en Los Ángeles?
A pesar de la derrota, los Lakers todavía tienen tiempo para corregir el rumbo. La temporada es larga y la clasificación en la Conferencia Oeste sigue siendo un terreno competitivo y cambiante. Sin embargo, la caída ante Brooklyn es un recordatorio de que sin LeBron James, el margen de error del equipo es mucho menor.
El mensaje de JJ Redick es claro: sin esfuerzo y sin compromiso, no hay victoria posible. Si los Lakers quieren mantenerse en la lucha, deberán demostrarlo en la cancha, empezando por su próximo desafío ante Milwaukee. La batalla por un lugar en los playoffs ha comenzado, y cada partido será una prueba de carácter para la franquicia angelina.