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Karl-Anthony Towns ha sido durante años una de las grandes referencias ofensivas en la NBA. Su capacidad para anotar desde cualquier parte de la cancha y su versatilidad lo convirtieron en un jugador de élite. Sin embargo, en su primera temporada con los New York Knicks, Towns ha dado un paso más en su evolución al asumir un rol más defensivo, lo que ha sido clave en la gran temporada del equipo neoyorquino.
El exjugador de los Minnesota Timberwolves ha demostrado que no solo puede brillar en ataque, sino que también está dispuesto a hacer el trabajo sucio en defensa. Tras la victoria del equipo sobre los Portland Trail Blazers (110-93), Towns explicó su mentalidad respecto a este nuevo desafío:
“Las veces que podemos usar nuestros dones dados por Dios y nuestra altura… es cuando las cosas se ponen realmente buenas para nosotros”, afirmó el dominicano.
Este cambio de enfoque no solo ha beneficiado a los Knicks, sino que también ha elevado el nivel de competitividad de Towns, quien ahora es visto como una verdadera estrella de dos vías.
El impacto defensivo de Towns en los Knicks
Desde su llegada a Nueva York, la expectativa en torno a Towns se centraba en su capacidad ofensiva y en cómo encajaría con el esquema del equipo. Sin embargo, lo que pocos anticipaban era su disposición para mejorar en defensa.
El entrenador Tom Thibodeau, conocido por su enfoque defensivo, ha logrado sacar lo mejor del pívot en ese lado del balón. Towns ha sido más agresivo en la defensa del pick-and-roll y ha utilizado mejor su tamaño y envergadura para proteger la pintura.
Frente a los Trail Blazers, su trabajo fue evidente. Aunque sus números ofensivos fueron discretos (10 puntos y 11 rebotes), su presencia en la pintura y su movilidad fueron determinantes para que Nueva York limitara a Portland a solo 35 puntos en la segunda mitad.
Los Knicks, firmes en el Este y con la mira en los playoffs
Con la victoria sobre los Blazers, los Knicks mejoraron su récord a 47-27, consolidándose en la tercera posición de la Conferencia Este. A ocho juegos de los Boston Celtics y a 12.5 de los Cleveland Cavaliers, el equipo neoyorquino ya tiene asegurado su boleto a los playoffs, pero su objetivo es más ambicioso: llegar lejos en la postemporada y pelear por el título.
La solidez defensiva de Towns, sumada al gran momento de OG Anunoby y Mikal Bridges (quienes anotaron 28 puntos cada uno ante Portland), hace que los Knicks sean un equipo difícil de vencer. Además, la profundidad de la plantilla, con jugadores como Josh Hart, Landry Shamet y Jalen Brunson, les da muchas opciones en ambos lados de la cancha.
Próximo reto: los 76ers
Los Knicks no tendrán mucho tiempo para celebrar su última victoria, ya que el próximo martes recibirán a los Philadelphia 76ers, en un duelo clave para mantener su posición en la clasificación.
Será otra gran oportunidad para que Karl-Anthony Towns siga demostrando su crecimiento como defensor y reafirme su compromiso con el éxito del equipo. Si logra mantener este nivel en ambos lados de la cancha, su impacto en Nueva York podría ser aún mayor de lo esperado.