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El baloncesto, como la vida, se construye sobre momentos que definen trayectorias y marcan a quienes los protagonizan. Para Kevin Durant, uno de esos instantes ocurrió en los playoffs de 2021, cuando su tiro que parecía una hazaña histórica terminó siendo un cruel recordatorio de lo caprichoso que puede ser el destino. Cuatro años después, ese recuerdo sigue vivo, afectando su juego y manteniéndose presente en la conversación de los fanáticos.

Un tiro, un centímetro y un destino diferente

El 19 de junio de 2021, Durant tuvo en sus manos la oportunidad de enviar a los Brooklyn Nets a las Finales de la Conferencia Este. Con apenas unos segundos en el reloj, anotó un tiro sobre la defensa de los Milwaukee Bucks. La arena explotó de júbilo, y por un instante, se creyó que los Nets habían conseguido la victoria. Sin embargo, la repetición mostró un detalle devastador: la puntera del zapato de KD tocó la línea de tres puntos. En lugar de un triple ganador, su lanzamiento solo valió dos puntos y envió el partido a tiempo extra, donde los Bucks eliminaron a Brooklyn y luego ganaron el campeonato.

Para Durant, aquel momento se convirtió en un trauma deportivo. Desde entonces, los fanáticos han notado que cada vez que lanza un triple, revisa su posición en el suelo, asegurándose de que no vuelva a cometer el mismo error. Esta obsesión por su ubicación en la cancha es un recordatorio constante de aquel instante que cambió el rumbo de su carrera.

Un legado en riesgo y la caída de los Suns

Desde que llegó a los Phoenix Suns en 2023, Durant no ha logrado el impacto esperado. El equipo ha ido en declive: eliminación en segunda ronda en 2023, barrida en primera ronda en 2024, y ahora, en 2025, luchando por no quedar fuera de la postemporada. A pesar de su talento indiscutible, la franquicia no ha podido construir una estructura ganadora a su alrededor.

Las estadísticas individuales de KD siguen siendo sólidas, pero su equipo ha perdido competitividad. En la victoria reciente sobre los Chicago Bulls, Durant anotó 26 puntos con 8 asistencias, pero los Suns apenas lograron imponerse en un partido crucial para sus aspiraciones de play-in. Actualmente ocupan la décima posición del Oeste, lo que significa que tendrían que ganar dos partidos fuera de casa solo para entrar a los playoffs.

¿Hay un futuro brillante para Durant?

El caso de Durant es un reflejo de cómo un solo momento puede marcar la percepción de un jugador, incluso uno con su legado. Si hubiera anotado ese triple en 2021, probablemente tendría otro anillo de campeón y su paso por Brooklyn sería visto como un éxito. En cambio, la narrativa se ha centrado en las derrotas, los cambios de equipo y la falta de títulos recientes.

A sus 36 años, KD sigue siendo una de las mayores estrellas de la NBA, pero el tiempo no perdona. Con los Suns tambaleándose, su legado depende de lo que pueda hacer en los años finales de su carrera. La historia aún no está escrita, pero lo que es seguro es que siempre mirará sus pies antes de lanzar, recordando aquel instante que pudo cambiarlo todo.

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