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La temporada 2024-25 ha sido complicada para los Philadelphia 76ers, y su más reciente derrota ante los Houston Rockets ha sido un reflejo de sus constantes problemas. A pesar de la brillante actuación de Quentin Grimes, quien firmó una línea estadística digna de Joel Embiid, los Sixers sufrieron una dolorosa derrota en tiempo extra (144-137) tras desperdiciar una ventaja de 21 puntos al descanso.

Con esta caída, el equipo de Filadelfia sigue hundido en los últimos puestos del Este, sin poder encontrar estabilidad en una campaña marcada por las lesiones y la inconsistencia.

Un partido inolvidable para Quentin Grimes

En una noche en la que los 76ers necesitaban desesperadamente una victoria, Quentin Grimes asumió el protagonismo de manera espectacular. El escolta firmó 46 puntos, 13 rebotes, 4 asistencias y 2 robos, con un impresionante 15 de 27 en tiros de campo y 8 de 14 en triples.

Este nivel de producción lo convirtió en apenas el segundo jugador en la historia de los 76ers, junto a Joel Embiid, en registrar esos números en un solo partido. Sin embargo, su esfuerzo fue insuficiente para evitar un colapso que dejó al equipo con una nueva derrota y aún más dudas sobre su futuro inmediato.

El derrumbe de los 76ers tras un inicio prometedor

Filadelfia comenzó el partido con gran intensidad y parecía encaminado a una victoria contundente. Con una ofensiva fluida y una defensa agresiva, llegaron al descanso con una ventaja de 78-57, un margen que en la mayoría de los casos resulta suficiente para asegurar el triunfo.

Sin embargo, los Rockets respondieron con una furiosa reacción en el tercer cuarto, superando 45-24 a los 76ers y borrando rápidamente la diferencia. La falta de respuesta de Filadelfia ante la presión de Houston fue evidente, y el partido se convirtió en un intercambio de golpes hasta llegar al tiempo extra, donde los Sixers no pudieron seguir el ritmo y terminaron cayendo.

¿Qué significa esta derrota para los 76ers?

Este resultado deja a los 76ers con un récord de 23-45, ubicados en la 13.ª posición del Este y con pocas opciones de meterse en la pelea por un puesto en el Play-In Tournament. Además, siguen empatados con los Brooklyn Nets y a un juego de distancia de los Toronto Raptors, dos equipos que tampoco han tenido temporadas destacadas.

Más allá de la clasificación, el problema central de los 76ers ha sido su inconsistencia en ambos lados de la cancha. La ausencia de Joel Embiid por lesión ha dejado al equipo sin su principal referencia ofensiva y defensiva, mientras que jugadores como Paul George y Tobias Harris no han logrado mantener el equipo a flote.

Lo que viene para Filadelfia

A pesar del doloroso revés ante Houston, los 76ers no tienen tiempo para lamentarse. Su próximo desafío será un difícil encuentro ante el Oklahoma City Thunder el 19 de marzo, donde buscarán redimirse y recuperar algo de confianza en el cierre de la temporada.

Para lograrlo, Filadelfia necesitará que Quentin Grimes mantenga su gran nivel, pero, sobre todo, que el resto del equipo eleve su rendimiento. De lo contrario, lo que parecía ser un año de aspiraciones en los playoffs podría terminar como una campaña para el olvido.

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