Your browser doesn’t support HTML5 audio

La NBA volvió a la acción con un partido que dejó más interrogantes que certezas para Los Angeles Lakers. A pesar de un gran esfuerzo, el equipo cayó 100-97 ante los Charlotte Hornets, el penúltimo clasificado del Este. Pero más allá de la derrota, lo que capturó la atención fue un patrón estadístico preocupante: LeBron James volvió a fallar en un momento decisivo.

Las cifras son contundentes: desde su llegada a Los Angeles en 2018, James tiene un registro de 1-29 en tiros para empatar o ganar en los últimos cinco segundos del cuarto período o la prórroga. Este 3.4% de efectividad contrasta con su estatus de superestrella y abre el debate sobre quién debería tomar la última posesión de los Lakers ahora que Luka Dončić está en el equipo.

LeBron vs. Luka: dos estilos, un mismo objetivo

En contraste con James, Dončić se ha consolidado como un especialista en momentos clutch. Con múltiples tiros ganadores en su carrera, su efectividad en estas situaciones es notablemente superior. En seis temporadas y media en la NBA, su porcentaje en intentos de último segundo es de 8-28, además de haber convertido cinco buzzer beaters.

Esta diferencia genera un dilema estratégico para los Lakers. Tras la derrota con Charlotte, Dončić fue consultado sobre la decisión de que James tomara el tiro decisivo y respondió con pragmatismo: “Él estaba en racha, así que obviamente íbamos a buscar su tiro. Creo que los dos tendremos oportunidades. Una vez va a ser él, otra yo. Dependerá de cómo vaya el partido”.

Por su parte, James evitó profundizar en el tema: “Ejecutamos la jugada que JJ preparó. La ejecutamos y simplemente no anotamos”. A sus 40 años, sigue siendo una fuerza dominante, como demostró al anotar 16 de los 31 puntos de su equipo en el último cuarto.

¿Qué deben hacer los Lakers en el clutch?

El entrenador JJ Redick se mostró optimista ante el potencial de contar con dos jugadores con capacidad para definir los partidos: “Como entrenador, te emociona tener a dos tipos que pueden ser el pasador y el que recibe el pase”.

Y esa puede ser la clave para los Lakers. Más allá de quién tome el tiro final, la combinación de LeBron y Luka debería generar mejores oportunidades ofensivas en momentos decisivos. Contar con dos jugadores de este calibre no solo obliga a las defensas rivales a tomar decisiones difíciles, sino que también puede traducirse en más victorias en finales cerrados.

La pregunta no es tanto quién debe tirar, sino cómo los Lakers pueden maximizar el talento de sus dos superestrellas para ganar los partidos más importantes.

 

NBA