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Cuando todo parecía servido para que los Philadelphia Sixers celebraran ante su público la clasificación oficial a la postemporada, se les han atravesado un equipo que viene jugando muy bien como los Chicago Bulls y que también anda en su lucha por cerrar entre los primeros diez de la conferencia del Este.

Un encuentro a casa llena en el “Wells Fargo Center”, en donde los locales comenzaron dominando el primer parcial, desde bien temprano de la mano de Joel Embiid y del propio James Harden, pero la reacción llegó de inmediato en el siguiente periodo por parte de los astados.

El resto del compromiso ha sido un constante intercambio de canastas y liderato en el marcador, a sabiendas los Sixers que la victoria les aseguraría oficialmente su clasificación a los Playoffs y unirse de esta forma a los Milwaukee Bucks y a los Boston Celtics, quienes ya amarraron su pase días atrás.

Al haber llegado igualados a 91 puntos en el tiempo regular, siendo este un marcador que ha evidenciado no solo la paridad en cancha sino la buena defensa que se ha implementado de parte y parte; todavía en el primer tiempo agregado, el parcial culminó 8-8 y tuvieron que requerir otros cinco minutos más.

Y acá los Sixers con una corrida de 6-2 a falta de 2 minutos parecía que lo tenían todo controlado, pero entonces llegó una canasta del mejor jugador por los visitantes, DeMar DeRozan y posteriormente un bloqueo decisivo de Derrick Jones Jr sobre Harden y con un 8-0 final lograron sentenciar las acciones.

Zach LaVine también destacó con 26 tantos, además del siempre rendidor en la pintura Nikola Vucevic con 21 unidades y 12 rebotes, y con esto, los de Illinois consiguen su tercer triunfo en fila y ahora ponen su marca en 34-37, pero más afianzados que nunca en la décima ubicación del Este y dentro del “Play In”.

Para Philadelphia no es ninguna señal de alarma esta derrota, aún firmes en la tercera posición de esta zona con un sólido registro de 48-23, a falta de 11 juegos por disputar, y su clasificación solo deberá esperar una jornada más, en específico para el día miércoles.

Dicha jornada tendrá la curiosidad que nuevamente estos dos conjuntos se verán las caras, pero ahora en el “United Center” de Chicago, y en donde se mantiene el escenario de una victoria propia para clasificar, o en su defecto, una derrota del Miami Heat cuando reciba a los New York Knicks.