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La NBA ha puesto bajo la lupa a los Oklahoma City Thunder tras su controvertida decisión de prescindir de todos sus titulares en el partido del 7 de marzo contra los Portland Trail Blazers. A pesar de que el equipo logró la victoria, la ausencia de sus cinco principales jugadores ha levantado sospechas en la liga sobre una posible violación de la política de participación de jugadores.
El periodista de ESPN, Shams Charania, informó que la NBA ha iniciado una investigación para determinar si la franquicia incumplió las normas establecidas por la liga respecto a la disponibilidad de sus estrellas en encuentros televisados y de impacto para la competencia.
“La NBA está investigando a los Oklahoma City Thunder por una posible violación de la política de participación de jugadores, según fuentes de ESPN. El partido en cuestión es la victoria del 7 de marzo sobre Portland, en la que los cinco titulares de los Thunder (Shai Gilgeous-Alexander, Jalen Williams, Chet Holmgren, Lu Dort e Isaiah Hartenstein) no jugaron”, explicó Charania.
La normativa de la NBA, implementada en 2023, busca garantizar la participación de los jugadores estrella en la mayor cantidad de encuentros posibles para evitar prácticas como el “tanking” o descanso excesivo. Sin embargo, la sanción potencial contra OKC parece contrastar con la realidad: a diferencia de equipos en reconstrucción, los Thunder están en la lucha por el primer puesto del Oeste y no parecen tener razones para perder a propósito.
¿Un castigo por ganar?
La peculiaridad del caso es que Oklahoma City, incluso sin sus principales figuras, consiguió vencer a los Blazers. Históricamente, la liga ha impuesto sanciones por ausencias masivas que afectan la competitividad, pero rara vez lo ha hecho con equipos que, a pesar de los cambios en su alineación, logran triunfar.
El hecho de que otros equipos como los Utah Jazz y los Philadelphia 76ers también estén bajo escrutinio refuerza la idea de que la NBA busca establecer un precedente más estricto. Utah ya recibió una multa de $100,000 dólares por prácticas similares, y la investigación sobre Philadelphia sugiere que la liga está endureciendo su postura.
El dilema aquí es si la NBA castigará a los Thunder por lo que podría interpretarse como una simple estrategia de descanso en medio de una temporada exigente o si realmente considera que hubo un intento de manipular la competencia.
¿Dónde está el límite?
La polémica expone la delgada línea entre la gestión estratégica de un equipo y la manipulación de resultados. Oklahoma City tiene un roster profundo y ha demostrado que puede competir incluso sin sus estrellas, lo que podría argumentarse como una ventaja legítima en una temporada larga y desgastante.
Si la liga decide sancionar a los Thunder, podría sentar un precedente peligroso: penalizar a equipos que deciden rotar su plantilla en función de la conveniencia estratégica. ¿Debería la NBA regular estrictamente cada decisión de descanso de los equipos, o existe un margen para que los entrenadores y directivos manejen sus plantillas como mejor les parezca?
La respuesta de la liga a este caso podría cambiar la forma en que los equipos abordan la gestión de sus jugadores, especialmente en la recta final de la temporada regular. Por ahora, los Thunder se mantienen firmes en su lucha por la cima del Oeste, pero con la sombra de una posible sanción sobre ellos.