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Los Yankees no ganan desde 2009, desde aquella Serie Mundial en la que sometieron a los Filis de Filadelfia en seis juegos con Hideki Matsui desbordado con el madero y el legendario zurdo, Andy Pettitte, luciendo inmenso en aquel partido final.

Los Yankees no ganan desde entonces, hace ya trece años y el recuerdo de la barrida en la Serie de Campeonato de la Liga Americana a manos de Astros de Houston, ese recuerdo todavía está bien fresco, pero la memoria a veces suele ser corta y en el Bronx, tienen ahora mismo, razones para estar contentos.

Dos meses después de acabar la temporada, las perspectivas han cambiado, pues con el final de la novela de Aaron Judge, su viaje a San Francisco, su regreso a Nueva York, la noticia sobre la oferta de los Padres de San Diego, luego otra vez en el Bronx, para quedarse, ya de modo definitivo y al mismo tiempo, con la llegada a la Gran Manzana de un hombre como Carlos Rodón, valorado como uno de los mejores zurdos del béisbol al día de hoy; el panorama se muestra prometedor, pero como siempre, son los Yankees y siempre dan que hablar, lo hacen, es así, para bien o para mal.

Realidades

La inserción de un baluarte como Rodón, mejora ostensiblemente no solo al área de abridores en los Mulos, también el tópico relacionado con la presencia de serpentineros zurdos en el equipo, pues si estuvieron Néstor Cortés Jr, Wandy Peralta y Lucas Luetge como las notas positivas de este 2022, la carencia de lanzadores siniestros, acabó siendo un lastre para la franquicia en los finales de campaña.

Al todavía inexplicable traspaso de Jordan Montgomery hacia los Cardenales de San Luis a comienzos de agosto, se le sumó la pésima temporada del cubano Aroldis Chapman, así como el impacto limitado de un hombre como el experimentado Zack Britton, lastrado por las lesiones.

Hicieron falta

La conclusión es obvia pero igual importante, los zurdos hicieron falta, sobre todo en los tramos finales de la temporada y en este sentido, también pensando en perspectiva futura, en este sentido cobra mayor relevancia la noticia dada a conocer hace unas horas por los Bombarderos, donde se afirmaba que el referido Lucas Luetge era puesto en asignación.

La información, difundida por el prestigioso reportero Bryan Hoch, asevera que la intención con el movimiento es abrirle un espacio en la lista de 40 al mencionado Tommy Kahnle.

El propio Hoch, aseguró que en los círculos cercanos a la franquicia se daba por hecho que el hombre seleccionado sería Albert Abreu y por ello no deja de sorprender hasta este minuto que Cashman haya decidido por una opción de marcado valor como Luetge, estando los Yankees tan necesitados de pitchers zurdos.

Para muchos el mejor, como sea, un buen lanzador…

La contrariedad emergió al momento, lo sigue haciendo y es que, para la mayoría de entendidos, Lucas Luetge fue en los últimos dos años, el mejor zurdo en el bullpen de la organización y sus números así lo refrendan.

MLB.com da cuenta que, luego de regresar a la acción en Las Mayores, después de seis años ausente al primer nivel, Luetge tuvo un 2021 de enseño, compilando para una efectividad de 2,74 en 72,1 tramos de actuación, con los rivales dejando una hoja de corte de apenas 196/204/315.

Un año después, en este 2022, Luetge volvió a rendir guarismos bastante buenos, hablamos de una efectividad de 2,67 en 57, 1 entradas, además de que los bateadores contrarios legaron una línea de 269/359/333.

De manera general, Baseball Reference nos muestra que, con Yankees, Lucas Luetge trabajó para promedio de limpias de 2,71 en 129,2 innings.

¿Qué pasó?

¿Y entonces?, ¿qué pasó? se impone la pregunta, pocos entienden, buenos números, dominante con su recta cortada de apenas 88 millas, pero dominante y si recordamos que Kahnle regresa a los Yankees con un cúmulo de dudas debido a su historial de lesiones, la inminente salida de Lucas Luetge genera mucha incertidumbre pensando en el 2023.

Solo con los Mulos pasa eso, es una verdad incómoda, pero como verdad al fin, nos muestra que los matices asociados al éxito, siempre se deben leer de un modo diferente con los Yankees de Nueva York; hoy, mañana y siempre.