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El antesalista de los Red Sox arranca la temporada con una estadística inesperada en la MLB.
El béisbol es un deporte de contrastes, donde un mismo jugador puede ser protagonista de grandes hazañas o verse atrapado en una racha negativa que acapara titulares. En este inicio de la temporada 2025 de las Grandes Ligas, el dominicano Rafael Devers ha sido el foco de atención, pero no por los cuadrangulares o batazos oportunos que suelen caracterizar su juego, sino por un récord inusual que ha marcado un arranque complicado con los Medias Rojas de Boston.
Un inicio para el olvido: 12 ponches en cuatro juegos
El tercera base convertido en bateador designado entró a los libros de historia de la MLB de una manera que ningún jugador desea: con 12 ponches en sus primeros cuatro encuentros de la temporada. Este dato lo convierte en el primer pelotero en la historia de las Grandes Ligas en alcanzar tal cantidad de abanicados en tan corto lapso, según reportes de la agencia AP y Sportradar.
El último episodio de esta preocupante racha llegó en la derrota de Boston por 3-2 ante los Rangers de Texas, en la que Devers se fue de 4-0 con dos ponches más. Un día antes, ya había registrado otra marca poco envidiable, al convertirse en el primer jugador en la historia en acumular 10 ponches en los primeros tres encuentros de una temporada.
Hasta ahora, Devers no ha logrado conectar de hit en sus primeros 16 turnos al bate, aunque el domingo logró embasarse con una base por bolas en la novena entrada, lo que permitió mantener viva una oportunidad de empate para los Medias Rojas.
Rompiendo un récord con más de un siglo de historia
El récord anterior de más ponches en los primeros cuatro juegos de una temporada era de 11, cifra que había sido alcanzada en cuatro ocasiones desde 1901. Algunos de los nombres que integraban esa lista son Brent Rooker (2023), Ronald Acuña Jr. (2020), Byron Buxton (2017) y Brett Wallace (2013). Ahora, Devers ha superado esa marca, algo que sin duda genera preocupación en la organización de Boston.
¿Cómo afecta este inicio a Devers y a los Medias Rojas?
La transición de Devers al puesto de bateador designado, luego de la llegada de Alex Bregman para ocupar la tercera base, pudo haber afectado su ritmo ofensivo. Devers ha sido una de las piezas más valiosas de los Medias Rojas en los últimos años, consolidándose como un bateador de poder y de contacto que ha llevado el peso ofensivo del equipo. Sin embargo, este inicio ha puesto en duda su preparación y adaptación a su nuevo rol.
El equipo de Boston también se enfrenta a una realidad incómoda. Si bien apenas van cuatro juegos en la temporada, la producción ofensiva de Devers es crucial para las aspiraciones del equipo en una Liga Americana cada vez más competitiva. Su capacidad para salir de esta mala racha será clave no solo para su confianza, sino para mantener a los Medias Rojas en la pelea en la división Este.
¿Podrá Devers revertir la situación?
La historia de las Grandes Ligas está llena de jugadores que han tenido inicios complicados y luego han logrado revertir la situación con actuaciones memorables. Devers tiene la capacidad y la experiencia para hacer los ajustes necesarios y salir de este mal momento. En años anteriores ha demostrado ser un bateador consistente, capaz de conectar extrabases y producir carreras en momentos clave.
El reto ahora es mental y técnico. Ajustar su enfoque en el plato, mejorar su disciplina ante lanzamientos fuera de la zona de strike y recuperar la confianza son elementos que marcarán su camino en las próximas semanas.
Los fanáticos de Boston esperan que este mal inicio sea solo un obstáculo pasajero y que Devers pueda recuperar su mejor versión en los próximos encuentros. Sin duda, el dominicano tiene el talento y la determinación para hacerlo, pero la presión ya está sobre él.
Conclusión: Un récord amargo, pero no definitivo
Si bien este récord es una marca que Devers hubiera preferido evitar, no define su temporada ni su futuro en las Grandes Ligas. La MLB es un maratón de 162 juegos, y aún tiene tiempo de sobra para demostrar por qué es una de las principales figuras de los Red Sox.
En el béisbol, como en la vida, lo importante no es cómo se empieza, sino cómo se termina.