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Al reflexionar sobre este asunto, los primeros nombres que vienen a la mente son los de Aaron Judge y Mike Trout, eso es seguro, después, quizás a la par con los antes mencionados, emerge el fenómeno Shohei Ohtani, el eterno candidato a Jugador  Más Valioso desde que hace dos años se llevó el galardón, siendo un legítimo ganador en toda la línea.

En teoría, la perspectiva más racional impone estas pautas o debe ser, pues quizás, solo el dominicano Juan Soto,  junto a hombres como Freddie Freeman y Mookie Betts, quizás ellos puedan entrar en este selecto club de estelares que apuntan para ser los grandes dominadores del juego en los próximos tiempos.

El otro candidato

Sin embargo, la historia se tuerce de un modo sutil y otra figura, de cierto modo tras bambalinas, emerge con todo su potencial para plantar al menos batalla.

Ya lo vimos en 2022, fue la sensación desde el mismo mes de abril y si los Marineros de Seattle lograron acabar con aquella especie de maldición, esa de estar  21 años sin llegar en playoffs, si eso ocurrió fue en buena medida gracias al impacto del sensacional Julio Rodríguez.

El discípulo predilecto del gran Ichiro Suzuki, aquel que creció amando el juego como un loco obsesionado, irrumpió con su clase magistral en los diamantes de Grandes Ligas.

El impacto

Fue séptimo en la votación para el MVP y Novato del Año de la Liga Americana, imponiéndose a hombres como Adley Rutschman, Steven Kwan y el otro gran favorito Bobby Witt Jr.

En 132 partidos, el criollo dejó una hoja de corte de 284/345/509, con 28 jonrones y 75 carreras impulsadas, además de sumar 25 dobles y tres triples como extrabases.

De igual modo, los guarismos de Rodríguez nos muestran que se robó 25 bases y sostuvo un OPS de 853; algo descomunal sin dudas para el también ganador del Derby de Jonrones durante el Juego de Estrellas,  con más veras si tenemos en cuenta sus 21 años para ese entonces.

La expectativa

Con semejante antecedente y de cara a la nueva temporada que está ya al doblar de la esquina, Julio Rodríguez vuelve a estar en  el foco de atención, de un modo sigiloso, tal como mencionamos al principio, pero todo indica que su proyección lo debe colocar bien arriba entre los mejores bateadores de MLB.

En este sentido, de acuerdo a los habituales pronósticos de Fangraphs y MLB.com, la combinación de velocidad y poder del quisqueyano, lo pueden llevar a ostentar un WAR de 5,9, llegando a la respetable cifra de 30 jonrones al menos, además  de rondar las 25 bases robadas y las 100 carreras impulsadas.

Sin dudas serían guarimos que lo volverían serio candidato al MVP, Julio tiene la etiqueta de los ganadores, pero como sea habrá que esperar, ¿usted qué cree?.