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La historia del fútbol portugués sumó un nuevo capítulo el pasado sábado cuando Catarina Campos, de 39 años, se convirtió en la primera mujer en arbitrar un partido de la Primera División masculina de Portugal. El encuentro entre el Casa Pia y el Rio Ave, disputado en el Estadio de Rio Maior, fue testigo de este hito que marca un avance en la igualdad de género dentro del deporte.

Campos, quien ya había dirigido encuentros en la Segunda División masculina, estuvo acompañada en la terna arbitral por Andreia Sousa y Vanessa Gomes, lo que refuerza la presencia femenina en roles tradicionalmente ocupados por hombres. Antes del inicio del partido, la jueza recibió un homenaje por parte de ambos equipos, en una ceremonia en la que estuvieron presentes figuras destacadas como Helena Pires, presidenta de la Liga Portuguesa, y Alexandrina Cruz, presidenta del Rio Ave.

Una carrera en ascenso

Natural de Viseu, Campos cuenta con una trayectoria consolidada en el arbitraje internacional. Desde 2018 es árbitra FIFA y, desde hace aproximadamente año y medio, forma parte de la élite de la UEFA, categoría que agrupa a los jueces mejor calificados de Europa.

Su ascenso en el arbitraje masculino no ha sido casualidad. El pasado 15 de febrero ya había sido pionera al dirigir un partido de la Segunda División masculina entre el Feirense y el Paços de Ferreira, con el mismo equipo de asistentes que la acompañó en su debut en la Primeira Liga.

Pero su impacto no se limita solo a Portugal. En 2023, Catarina Campos se convirtió en el primer árbitro en la historia del fútbol mundial en mostrar una tarjeta blanca, una iniciativa portuguesa que busca reconocer gestos de deportividad y juego limpio. Durante un derbi femenino entre Benfica y Sporting, Campos sacó la tarjeta blanca para destacar la labor de los cuerpos médicos de ambos equipos, quienes asistieron en conjunto a un aficionado que sufrió una indisposición en las gradas.

El desafío de romper barreras en el arbitraje

El arbitraje femenino en el fútbol masculino sigue siendo un camino de desafíos y conquistas. Aunque en otros países como Francia, Alemania y Brasil ya ha habido casos de árbitras principales en ligas masculinas, la incursión de Campos en la liga portuguesa refuerza el mensaje de que el talento y la preparación deben ser los únicos criterios para alcanzar estos roles, independientemente del género.

El próximo 2 de abril, Campos volverá a hacer historia al convertirse en la primera mujer en desempeñarse como árbitra de VAR en un partido de la Primeira Liga, cuando el Benfica enfrente al Farense en la jornada 27 del torneo.

Su ejemplo no solo abre puertas para futuras generaciones de árbitras en Portugal, sino que también envía un mensaje contundente a la comunidad futbolística mundial: la equidad en el arbitraje ya no es una posibilidad, sino una realidad que se está consolidando con pasos firmes.