La Selección de los Estados Unidos consolidó su gran arranque en la Copa del Mundo 2026 al firmar una sólida victoria por 2-0 sobre Australia ante la fervorosa afición que abarrotó el estadio de Seattle. Con este triunfo, la escuadra dirigida por el estratega argentino Mauricio Pochettino acumula seis unidades y asegura matemáticamente su presencia en los dieciseisavos de final, sumándose al anfitrión México como las dos únicas escuadras que han garantizado su presencia en la ronda de los 32 mejores.
El planteamiento táctico de Pochettino surtió efecto inmediato frente a unos “Socceroos” que lucieron lentos en las coberturas de los carriles interiores. Al minuto 11 de la primera mitad, la presión alta del ataque estadounidense forzó el primer error de la noche: el zaguero australiano Cameron Burgess terminó desviando el esférico hacia su propia portería en un intento de rechace, decretando el 1-0 provisional en favor de la escuadra tricolor.
Freeman pone el candado antes del descanso
Con el marcador a su favor, la Unión Americana se adueñó del ritmo del partido apoyándose en el dinamismo de Weston McKennie y la solvencia de Tyler Adams en la zona de recuperación. Australia intentó reaccionar poblando la medular con transiciones lideradas por Mathew Leckie, pero el bloque defensivo capitaneado por Tim Ream neutralizó cualquier vía de peligro.
Cuando el primer tiempo agonizaba, la recompensa al volumen de juego colectivo volvió a tocar la puerta local. Al minuto 43, el atacante Alex Freeman aprovechó una habilitación precisa al espacio para batir las redes australianas con un potente remate, estresando la pizarra con un 2-0 que a la postre resultaría definitivo. La segunda mitad sirvió para que Pochettino refrescara las líneas y administrara los minutos físicos de sus piezas estelares.
Por el liderato invicto ante Turquía
El gran nivel mostrado por el combinado estadounidense en este certamen —que incluye el ruidoso triunfo en el debut frente a Paraguay— ha levantado altas expectativas en los despachos de la federación norteamericana, que se ha fijado la meta de superar la barrera de los octavos de final alcanzada en Qatar 2022 y emular la histórica presentación de Corea-Japón 2002, donde avanzaron hasta la instancia de cuartos de final.
El cierre de la fase de grupos para el Grupo D se disputará el próximo jueves 25 de junio. Estados Unidos saltará nuevamente al césped de Seattle para verse las caras frente a la siempre exigente Selección de Turquía, en un compromiso donde los norteamericanos buscarán amarrar de forma oficial el liderato solitario de su sector.